Alboraia pagará 100 millones a Alcampo si no se urbaniza la huerta
Salvem L'Horta protesta en el pleno que 'blinda' la recalificación de los cultivos
Donde ahora crece la chufa, habrá una gran superficie comercial. El espacio que ocupan Alcampo, Leroy Merlin y Norauto junto a la costa de Alboraia será transformado en 1.000 viviendas de lujo y una nueva marina. Si el plan es incumplido entra en vigor el convenio aprobado ayer en el pleno municipal entre el Ayuntamiento y Alcampo. Una indemnización de 100 millones es el precio a pagar por la empresa o el municipio en el caso de que se frustre la reubicación de los 80.000 metros cuadrados de superficie comercial en la huerta. Salvem L'Horta, a la que pertenecen un 70% de los agricultores, acudió al pleno extraordinario para rechazar el acuerdo.
"Es un auténtico atropello. Van a hipotecar el futuro del pueblo y del futuro mandato que salga de las elecciones", lamentó Consuelo Jarabo, presidenta de la plataforma Salvem L'Horta de Vera-Alboraia. Jarabo asegura que sus representados -70 sobre 100 labradores- negarán la venta de sus tierras. "Son agricultores jóvenes, de 40 años, que eligieron la huerta como modo de vida". Sin embargo, el Ayuntamiento dirigido por Manuel Álvaro (PP) asegura que la reforma del plan urbano es necesaria para "legalizar" la situación de 200 casas edificadas ilegalmente y que ya ha atado cerca de 30 acuerdos de venta con los propietarios.
Detrás de la recalificación del actual suelo de huerta está la expropiación. "No encuentro fines públicos que justificasen esa medida", razonó Jarabo. "El alcalde no quiere dejar a las empresas el desarrollo del municipio", afirman los portavoces municipales. Tino Martí, portavoz del PSPV ya ha anunciado que recurrirá en los juzgados el convenio que obliga al Ayuntamiento a pagar, en 15 días, 100 millones a un interés de un 3% por encima del interés público. La misma cantidad, sin intereses, pagaría Alcampo en caso de incumplimiento.
Además de aprobar el convenio con Alcampo, el pleno sirvió para desestimar las alegaciones al acuerdo. "Es una vuelta de tuerca más en el pisoteo de la gente que vivimos ahí", afirmó Jarabo. Después de hacer un llamamiento a la protección de la huerta, la plataforma cívica avisó de que acudirá a todos los estamentos jurídicos necesarios para parar el desarrollo del plan.
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