22/01/2008
Un decreto aprobado en abril por el Ministerio de Fomento dejará sin cartas a domicilio a buena parte del rural gallego. La norma permite a Correos suspender la entrega puerta a puerta de correspondencia en las viviendas ubicadas en "entornos diseminados", en los que, según el censo de 2001, habitan 445.000 gallegos. Los afectados tendrán que desplazarse a buzones comunitarios para recoger sus misivas, que la empresa pública situará en puntos acordados con los ayuntamientos y asociaciones de vecinos.
La medida, que se aplicará en toda España, tendrá un especial impacto en Galicia, la comunidad con la población más dispersa y que concentra la mitad de los 63.613 pueblos y aldeas del Estado. El sindicato CIG calcula que 400 de los 1.200 carteros rurales que trabajan en Galicia perderán su empleo, aunque Correos niega que se vayan a producir recortes de plantilla. Los representantes de los trabajadores preparan movilizaciones para intentar convencer a Fomento de que suavice el impacto de la aplicación del decreto en la comunidad gallega.
En Galicia trabajan alrededor de la mitad de los carteros rurales de España, que recorren hasta 200 kilómetros diarios para repartir las cartas puerta a puerta. Ellos pagan de su bolsillo el vehículo y su mantenimiento y Correos les abona el combustible y un sueldo que oscila entre 1.000 y 1.300 euros.
La empresa estatal defiende que la supresión de la entrega a domicilio en las aldeas más aisladas "facilitará" la tarea de sus trabajadores. "El decreto va a garantizar una mayor calidad en las entregas, sorteando las dificultades que a menudo se encuentran: deficiencias de señalización, falta de rótulos en las calles, inexistencia de buzones o su instalación en el interior de verjas con animales", señalan fuentes de Correos.
Los carteros, sin embargo, atribuyen la medida a "criterios economicistas" y denuncian que supone una discriminación hacia los habitantes de las áreas rurales, ya castigados por la merma de otros servicios.
Correos está elaborando un estudio para determinar qué zonas dejarán de recibir las cartas a domicilio. No será éste el único cambio al que se enfrenta el sector.
A partir de 2009, la liberalización del servicio postal permitirá a las empresas privadas competir con Correos en la distribución de la correspondencia. El secretario de Comunicaciones de CC OO, Ramiro Otero, no duda que habrá multinacionales interesadas en atender las zonas urbanas, pero augura que el servicio sufrirá un "deterioro" en las aldeas.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 22-01-2008
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900