ENRIC GONZÁLEZ 25/11/2009
Es curioso el caso de FlashForward. La idea era espléndida: toda la humanidad sufre un desmayo y, durante el mismo, cada persona sueña un fragmento de lo que ocurrirá seis meses más tarde; el objetivo de los policías protagonistas consiste, evidentemente, en desvelar el misterio reuniendo con paciencia esos fragmentos. El primer episodio también fue magnífico. Con esos elementos, la ABC pudo vender el producto mucho antes de estrenarlo. El auténtico misterio de FlashForward es, ahora, el deprimente desarrollo de la serie. Cada capítulo es más aburrido y embarullado que el anterior, hasta los últimos minutos, en que se sugieren nuevos y excitantes misterios que, al cabo de una semana, se convierten en otra pieza más de la confusión.
La decisión de detener el rodaje para que los guionistas mejoren su trabajo le habrá parecido inteligente a alguien. Habrá quien la vea como un relanzamiento, o como un golpe publicitario, o como una oportunidad para, en efecto, corregir el rumbo errático. Lo más probable, sin embargo, es que salga maltrecha de este coma inducido. Quien, por razones tan enigmáticas como el desmayo planetario, no consiga desengancharse de ella, dispondrá de varias semanas para desintoxicarse. Quien la abandonó al segundo o tercer capítulo (es mi caso) difícilmente caerá de nuevo en la tentación. Y el barullo seguirá intacto. ¿Nadie se preguntó por qué la novela en que se basa la serie no obtuvo un gran éxito? En el texto ocurre lo mismo: la idea es muy buena; el desarrollo, farragoso.
Salvando las distancias, también parecía una gran idea que tras un misántropo acomplejado y amenazante llegara a La Moncloa un optimista compulsivo. Luego, como se sabe, ha fallado el desarrollo. El reciente episodio de la "economía sostenible" no se sostenía; el último, el de que tras la sentencia sobre el Estatuto catalán todo irá bien, cuando sabemos que ya ha ido mal, suena a reposición veraniega. Aunque fuera inútil, sólo por darnos una pausa, ¿no se podría parar un rato y ver de mejorar el guión?
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 25-11-2009Página 1 de 3
11
Elena
- 25-11-2009 - 21:31:16h
Suscribo totalmente las palabras del comentario 7-Luis. Es un placer leerle, Enric
10
CLARA
- 25-11-2009 - 20:32:42h
Enric, en este momento es tan deprimente aplicar el flashforward a la política española como el flashback. Creo que ahora es útil y necesario el voto en blanco. La partitocracia se convierte en despotismo ilustrado y los ciudadanos de a pie (lo demostramos cada día) somos ganado lanar. Una revolución blanca pararía el abuso de poder y quizá mejorara el sistema (empezando por votar a individuos, no listas cerradas). Tu artículo, como siempre, me alegra las pupilas; me las daña ese wouuuuabucheador promisántropo, al que conviene explicar que su "sobra demasiado" (literal) sí que anula su criterio de autoridad. Yo lo veo así.
9
Mar
- 25-11-2009 - 18:21:58h
Vaya, pues a Javier Rodríguez Marcos no le debe haber gustado "reñido con" y ha escrito "roto con". En Público y ABC escribieron "reñido con". También me gusta "ver de mejorar".
8
Mar
- 25-11-2009 - 17:59:26h
La idea de la esperanza Obama también era buena, pero como dice Ferlosio, "no ha hecho nada. Tenía que haber reñido con Israel". Está bien esa expresión "reñir con", que no es lo mismo que enfrentarse. Es muy del tiempo de Don Rafael. Nos vamos a interesar mucho por las noticias de Israel estando Vd. allí. Es un aliciente para leerlas. Siga haciéndonos sus guiños.
7
Luis
- 25-11-2009 - 17:30:18h
Mucha suerte en su nuevo destino, Enric. Gracias por esta columna, por Cenizas de fútbol, por sus Historias de Londres, Nueva York y el calcio, y por todo lo que seguirá escribiendo en Jerusalén. Es un placer leerle siempre. Si no hay nadie dispuesto a pagarle por un blog (o un sobresueldo por seguir con una columna de opinión) al periodista que mejor escribe de España en el lugar más complejo y "noticiable" del mundo es que el periodismo, realmente, está en crisis. Un saludo y que le vaya muy bien
Página 1 de 3