E. ALFARO 28/03/2008
Arquitectura y vino forman un matrimonio avenido. Rafael Moneo proyectó la bodega del Señorío de Arínzano, paraje privilegiado cerca de Estella (Navarra) que el grupo Chivite eligió para producir sus vinos más personales. Después de 20 años de plantar las vides, y tras haber conseguido la calificación de vinos de pago, acaban de salir al mercado los primeros frutos de esa apuesta. El estreno de los Vinos de Pago del Señorío de Arínzano se produce con tres añadas (2001, 2002 y 2003). Las variedades Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon cultivadas en la finca que atraviesa el río Arga se combinan para alumbrar unos vinos de gran elocuencia. La portada cúbica de Moneo que da entrada al señorío distingue, en negro y plata, el collarín de las botellas. Las etiquetas de la edición de lanzamiento incorporan otros tantos bocetos que realizó el arquitecto de Tudela al proyectar la bodega.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 28-03-2008
Tercera jornada de San Fermín
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900