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Allen: "No he aportado gran cosa al cine. Sólo soy un humorista con suerte"

El cineasta se confiesa en el libro 'Conversaciones con Woody Allen', de Eric Lax

EFE - Madrid - 29/08/2008

 
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"Pienso que no he aportado nada verdadermente significativo al cine... Soy un humorista de Brooklyn y Broadway que ha tenido mucha suerte". Así se define Woody Allen, uno de los cineastas más respetados, con 38 películas a su espalda, en el libro Conversaciones con Woody Allen, de Eric Lax. Un libro que saldrá a la calle el 12 de septiembre y en el que el cineasta neoyorquino abre al público, por primera vez, las puertas de su taller creativo y muestra al lector sus pensamientos, sus gustos y todas las facetas de su trabajo: su labor como guionista, actor, director o compositor, a través de miles de anécdotas plagadas de humor.

Allan Stewart Konisberg

Woody Allen

A FONDO

Nacimiento:
01-12-1935
Lugar:
Brooklyn

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Y todo ello de la mano de Eric Lax, el autor de la biografía oficial de Allen, que se publicó en 1991, y colaborador habitual de The New York Times, Atlantic, Vanity Fair y Esquire, entre otros medios, quien ha compartido, durante más de tres largas décadas, horas de conversación e intimidad con el director de Annie Hall. "Un álbum de fotos recopilados a lo largo de media vida que ofrecen una clara imagen de transformación desde sus inicios en el cine hasta llegar a convertirse en uno de los directores más aclamados del mundo", explica Eric Lax, en el prólogo.

Los referentes: Groucho y Hope

En Conversaciones con Woody Allen, editado por Lumen, el cineasta habla de sus ídolos Bob Hope y Groucho Marx, y de sus actores favoritos: Marlon Brando, Alan Alda, Michael Caine, John Cusak o Jack Nicholson, y también de sus actrices: Diane Keaton, Mia Farrow, Scarlett Johanson y Charlize Theron. Un volumen en el que en sus casi 500 páginas y decenas de imágenes queda abrochada la trayectoria vital e intelectual de este gran creador y en el que también quedan plasmadas sus opiniones acerca de los directores que más admira y que más le han influido como Chaplin, Orson Welles, John Huston, Bergman, Fellini, De Sica o Jean Renoir.

Mediante la fórmula pregunta-respuesta, Allen Stewart Konigsberg (Nueva York, 1935), conocido como Woody Allen, nombre artístico que él mismo se puso en 1952, cuando los cronistas de sociedad de varios periódicos de Nueva York comenzaron a utilizar los chistes y las ocurrencias que él enviaba, el cineasta recuerda sus orígenes y evolución en el mundo de la creación. El libro relata cómo Allen en aquella época mandaba unos cincuenta chistes al día. A los 16 años fue contratado por la cadena NBC, como plan de desarrollo de nuevos guionistas y fue enviado a Hollywood para trabajar en el programa Colgate Comedy Hour.

El gracioso que quería ser Chejov

A los 22 años escribía para el humorista Sid Caeser y en 1960, cuando tenía los 24 años, había multiplicado por 80 su primer salario. "Hasta llegar a la adolescencia yo tenía a Hope como ejemplo a seguir e intentaba hacer chistes y soltar ocurrencias con gracia. Pero cuando crecí y fui más culto...quería escribir dramas...Mi pretensión era escribir como Ibsen y Chejov", dice Allen.

Después vendría en 1965 ¿Qué tal, Pussycat? y de ahí una larga lista con Toma el dinero y corre, Bananas, Sueño de un seductor, El dormilón, Interiores, Manhattan, Zelig, La rosa púrpura de El Cairo, Hannah y sus hermanas, Otra mujer, Maridos y mujeres y un largo etcétera que termina, por el momento, con Vicky Cristina Barcelona, de 2008, que se estrenará en España en septiembre en el Festival de San Sebastián.

Elogio a Madrid y Barcelona

En el libro, Allen también deja constancia de su fascinación por Madrid y Barcelona. "Pensaba que serían unas ciudades bonitas y nada más, pero son increíbles. España es un mercado muy importante para mis películas. En Europa me suele ir bastante bien. En estados Unidos, como ya se sabe, ni siquiera el hecho de contar con el apoyo de la crítica se traduce en un éxito de taquilla", dice. Lax en el prólogo explica que Allen es la antítesis del personaje que interpreta en la pantalla, el hombre desesperado y en crisis. "En el mundo real es el dueño de su trabajo y de su tiempo. El análisis que hace de sí mismo es del todo acertado: 'soy una persona seria, un trabajador disciplinado, un escritor vocacional, interesado en la literatura, el teatro y el cine'", escribe.


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Comentarios - 15

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  • 15

    teo - 29-08-2008 - 19:53:37h

    jose 8: es una pena que woody no pueda leer tu comentario; acaba de irse al banco a depositar unos millones mas en su cuenta. yo espero fracasr asi de estrepitosamente algun dia! que ridiculo eres, tio.

  • 14

    lepetomane ( http://guillermocasanova.blogspot.com ) - 29-08-2008 - 19:37:49h

    jose (6)...sieg hail!!! Soy hombre, atractivo, tengo éxito con las mujeres (como Woody Allen, me temo) y me asquea tu muy clásico anti-intelectualismo español. Si hay algo que Allen ha demostrado es lo poco en serio que se toma a sí mismo, riéndose de si mismo casi en dos de cada tres largos que dirige, algo de lo que muchos verdaderos pedantillos (vamos, tú) deberían aprender. En la vida real los hay que no nos reimos de nadie. En la vida real los que van por la vida riendose de la gente por ser fea son los llamados cabrones. Al considerar el cine de Woody Allen, que trata temas de andar por casa, como "intelectualoide" delatas tus estrechos horizontes. Intelectual sería Goddard o Bergman o Louis Malle, yo que sé. Woody Allen hace comedias divertidas, humanas, y nada intelectuales, si bien es cierto que al contrario que Adam Sandler, o como los Simpson, requiere una mínima culturilla general.

  • 13

    Sabio Mono - 29-08-2008 - 19:36:50h

    por lo menos es honesto...Nada,absolutamente nada,del ese director es esencialni para la vida ni para el cine. Astuto si que lo es. Sabecomo jugar con los burguesitos.... Es todo un papaguear astuto( no necesariamente inteligente: es como una paella sicologica, digamos... - habla hasta por los codos( sus personajes por lo menos -mientras el"genio" (como los actores egoshan sido condicionados a llamarlo .) cuando quiere comunicarse con ellos (como hizo con el Barden) les da una llamada telefonica minimalista- very New Yorker of course...Y, vuelve a la terapia, al sofa y habla y habla y habla hasta que uno no aguanta mas...

  • 12

    Uno - 29-08-2008 - 19:29:44h

    Su filmografía merece más la pena que el cine español de los últimos 20 años.

  • 11

    Mario - 29-08-2008 - 19:14:22h

    No creo que ese Lax sea Truffaut. De todas formas sí que es cierto que desde hace unos años las películas de Woody Allen no son lo mismo. Ya ni hablo de la nueva, que la rueda por contrato de actores, actrices, localizaciones y demás, sino de las anteriores. Ya no veo la chispa de antes (quizás tampoco los actores son iguales). La frescura se pierde y es una pena. Pero bueno, creo que se ha ganado hacer lo que quiera.

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