ESPERANZA AGUIRRE 24/04/1998
( ... ) Pocos escritores han sido capaces de crear la mitología de la ciudad de La Habana con tanta fuerza y color como lo ha hecho Cabrera Infante. La aparición de sus primeros libros significó el descubrimiento de un autor que deleitaba con sus juegos de palabras y con una prosa de una brillantez extraordinaria. Tras esa prosa se percibía un hombre profundamente enamorado de Cuba. Sabemos que ese mismo hombre, en virtud de su indeclinable amor a la libertad, se vio en la obligación de abandonar su querida patria, pero llevándose consigo la lengua española, para recrear en ella y con ella el riquísimo mundo de sus raíces.
Al principio de la Revolución, como casi todos los cubanos, y como casi todo el planeta, Cabrera Infante simpatizó con ella. Y cuando Carlos Franqui le pidió que dirigiera el semanario cultural del periódico entonces más importante del país -Revolución-, don Guillermo aceptó el reto y puso en circulación Lunes. Pero Lunes había surgido con vocación libertaria, y no tardó en chocar con la línea oficial del régimen. Pocos años después Franqui y Cabrera Infante volverían a encontrarse en el exilio, los dos excluidos, los dos, como tantos otros, borrados de la literatura oficial del país cuyas letras ellos prestigiaban notablemente desde el exilio.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
| Hora | Noticia |
|---|---|
| 23:06 | El Manchester acecha al Chelsea |
| 23:02 | Bono: "No puedo olvidar al asesino Pinochet tomando la comunión" |
| 22:44 | Hugo Sánchez se cruza en el camino |
| 22:29 | Goikoetxea saca al Real Unión del pozo |
| 22:23 | Vidorreta lucha contra la tradición |