Martes, 5/1/2010

ELPAÍS.COM Cultura

 

REPORTAJE

Carlos Saura en femenino singular

El cineasta reúne en la exposición 'Mujeres & Monstruos' algunas de sus mejores imágenes - Sostiene que la fotografía es parte de su "doble personalidad"

JORDI SOLER - Barcelona - 16/01/2009

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 31 votos
Imprimir   Enviar

De los libros de religión que Carlos Saura estudiaba en el bachillerato, recuerda una "metáfora fotográfica" que más o menos rezaba: "Y así como la luz atraviesa un cristal sin romperlo ni dañarlo, así tuvo la Virgen María a Jesucristo, conservando su virginidad". Esta metáfora, de una plasticidad francamente religiosa, es la misma que utilizaba Luis Buñuel, otro cineasta, para explicar la receta del dry-martini verdaderamente seco: "Basta con dejar que un rayo de sol pase a través de una botella de Noilly-Prat, antes de dar en la copa de ginebra".

La noticia en otros webs

El realizador tiene una colección de 600 cámaras y siempre porta una

Se trata de una serie mágica, en riguroso blanco y negro

Mujeres & Monstruos se titula la muestra fotográfica que Carlos Saura inauguró ayer en la galería Círculo del Arte, en la calle Princesa, en Barcelona. Se trata de una exposición dividida en dos; en una sala están las fotografías que le hizo a su hermano, el pintor Antonio Saura, que son una vertiginosa aproximación al rostro que él mismo llama "deformaciones fotográficas inocentes" y que, tiempo después, tuvieron un eco, una sublimación, en una serie de serigrafías bautizadas como Antirretratos o autorretratos a partir del retrato que hizo su hermano, que se titula Moi. La serie fue editada por Gustavo Gili en 1976.

Quién asiste a esta exposición no tiene más remedio que concluir que la zona de los monstruos, que anuncia el título, es la de los retratos de Antonio, aunque Carlos dice no estar seguro de que "formen parte de lo monstruoso". Porque lo que queda claro es que la zona de las mujeres, ese universo mágico donde el cineasta, que ha sido fotógrafo siempre, retrata la intimidad femenina que lo rodea y lo nutre.

Que un director de cine haga fotografías puede parecer una obviedad, pero basta enfrentarse con esta colección de imágenes para caer en la cuenta de que Carlos Saura, por más que él insiste en llamarse amateur, ha ido creando con los años un mundo fotográfico que no tiene que ver con sus películas, porque estas van supeditadas a una historia, al guión, a la secuencia y al movimiento; tienen una responsabilidad narrativa que no tienen las fotografías, que son un instante, una suerte de "espejo", como él mismo dice, que se contrapone al cine, que es "un espejo que desaparece".

La fotografía permanece mientras que la película, por utilizar la idea cardinal de Andrei Tarkovsky, está esculpida en el tiempo. Carlos Saura tiene una colección de 600 cámaras y siempre tiene una a la mano, hace fotos todos los días y en todos lados, la mayoría de las veces sin que la gente a la que ha fotografiado lo advierta. Dispara mientras conversa y camufla la cámara debajo de la americana o de la bufanda; ha hecho, según confiesa, montones de fotografías en el tren que no publicará nunca, a menos que las convierta en "fotosaurios", esas piezas donde mezcla su talento fotográfico con el de dibujante. Y mientras explicaba ayer todo esto, y hablaba de que la fotografía es parte de su "doble personalidad", tenía en la mano una de sus 600 cámaras, medio oculta detrás de la bufanda y, con toda seguridad, los que escuchábamos lo que decía seremos un día uno de estos elementos de un fotosaurio.

Pero vuelvo a la metáfora católica de la virginidad, que tan bien casa con el dry-martini virgen que proponía Luis Buñuel: "Quizás por la educación católica recibida durante mi infancia y parte de mi adolescencia, he sentido hacia la mujer un algo reverencial, como si la mujer perteneciera a otro planeta, a otro espacio no sé si superior, pero al menos diferente". De esto que ha dicho Carlos Saura están hechas sus fotografías de mujeres. Es una serie mágica, en riguroso blanco y negro, donde el espectador asiste a la intimidad femenina de este hombre, en una colección de imágenes domésticas, espontáneas y entrañables, que descansan en esta línea suya: "Siento algo reverencial ante la presencia de una mujer".


Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 31 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
05:02 Argentina llora la muerte de 'El gitano'
01:50 La CIA cayó en el engaño de un agente doble en Afganistán
01:19 ERLICH
00:33 RAMÓN
00:19 Una mujer asesina a su compañero de piso de una puñalada en Madrid
 

Obsesiones de Carlos Saura

FOTOS - CARLOS SAURA - 15-01-2009

CARLOS SAURA

  • Obsesiones de Carlos Saura - Ángeles Saura 1951
  • Obsesiones de Carlos Saura - Ensayo sobre mi hermano Antonio IV
  • Obsesiones de Carlos Saura - Ensayo sobre mi hermano Antonio V
  • Obsesiones de Carlos Saura - Geraldine Chaplin
  • Obsesiones de Carlos Saura - Geraldine Chaplin 2
  • Obsesiones de Carlos Saura - Lali en Islandia
.
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)