Jueves, 26/11/2009, 03:14 h

ELPAIS.COMCultura

El Concierto de Año Nuevo evoca la cultura europea del Este

Se interpretan por primera vez siete piezas: cuatro composiciones de la dinastía Strauss, dos danzas de Brahms y un vals de Von Weber

AGENCIAS - Viena - 01/01/2003

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesantePoco interesantePoco interesantePoco interesante 1 votos
Imprimir   Enviar

Bajo la batuta del maestro Nikolaus Harnoncourt, la Filarmónica de Viena ha iniciado 2003 con su tradicional Concierto de Año Nuevo que desde el Musikverein ha sido televisado al mundo entero, acompañado de danzas interpretadas por el Ballet Kirov y un mensaje que resaltó el papel de la cultura en general. Frente a los cerca de 65 millones de telespectadores que la radio y televisión pública austríaca ORF calcula han seguido el espectáculo, Harnoncourt y los filarmónicos vieneses han mantenido la tradición de este concierto, que ha cumplido hoy 64 años, con un programa de valses y otras danzas del siglo XIX.

Nikolaus Harnoncourt

Nikolaus Harnoncourt

A FONDO

Nacimiento:
06-12-1929
Lugar:
Berlín
El concierto de Año Nuevo 2003 evoca la cultura europea del Este
Ampliar

El concierto de Año Nuevo 2003 evoca la cultura europea del Este- AP

La noticia en otros webs

Para mostrar el inagotable del legado musical de esa época en Europa central y hacer un guiño a próxima ampliación europea, han interpretado por primera vez aquí siete piezas: cuatro composiciones de la dinastía Strauss, las danzas 5 y 6 de Johannes Brahms y el vals Aufforderung zum Tanz (Invitación al baile) de Carl Maria von Weber, en el arreglo instrumental de Hector Berlioz.

20 piezas más las 'propinas'

Esta última pieza ha sido la que, "por primera vez, introdujo el vals en la música sinfónica", ha recordado Harnoncourt al explicar la razón que motivó su elección. El maestro austríaco afirma que ha profundizado en su interpretación de las obras de la familia Strauss desde que dirigió por primera vez este concierto, en 2001: "En los últimos dos años he dirigido mucha música coloreada de folclore, y de alguna manera hoy sé más de esta música y la siento más".

De las 20 piezas que han conformado el programa oficial -sin las propinas- sólo tres no han sido compuestas por miembros de la dinastía Strauss, las ya citadas de von Weber y Brahms. Johann Strauss hijo, que pasó a la historia como el rey del vals, ha dominado claramente con 12 composiciones suyas, mientras que de su hermano los filarmónicos han interpretado dos y de su padre sólo han tocado esta vez el Galope Chino. La versión televisada y transmitida al mundo entero ha ofreecido un espectáculo que ha resaltado tres escenarios de la cultura en 2003: Graz, San Petersburgo y Grecia.

El concierto ha concluido como todos los años con dos bises fijos, el vals El Danubio Azul, de Johann Strauss hijo y la Marcha de Radetzky, acompañada ésta última por las palmadas del público. "La música es el único idioma del mundo que todos pueden entender. La Filarmónica de Viena y yo les deseamos muy feliz año", ha saludado Harnoncourt antes del levantar la batuta para hacer sonar El Danubio Azul.


Vota
Resultado Sin interésPoco interesantePoco interesantePoco interesantePoco interesante 1 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
02:34 ERLICH
00:39 RAMÓN
00:37 La Chureca da un paso adelante
00:28 El Congreso respalda la reivindicación histórica de Ceuta frente a Marruecos
00:28 Una de cada tres jóvenes en América Latina es víctima de la violencia
 
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)

Canal de la Sociedad de la Información