LINO PORTELA - Madrid - 29/03/2008
Más de dos millones de personas pasarán por alguno de los casi 90 festivales de música que se celebran este verano. Este tipo de conciertos están viviendo una profunda transformación. Poco queda de los primeros festivales que se empezaron a celebrar en España a mediados de los noventa, donde los gustos musicales de los organizadores y la coherencia en el cartel primaban sobre patrocinadores e intereses económicos.
Rock in Río cuenta con un mareante presupuesto de 30 millones de euros
El nuevo modelo de festival se erige como un parque de atracciones para toda la familia. Se convierte en un escaparate perfecto para las marcas (telefonía, videojuegos, moda...) en el que la música juega un discreto papel. "El nuestro no es un festival tradicional", explica Roberta Medina, de 30 años y directora ejecutiva de Rock in Río, uno de los últimos festivales en llegar. "Pensamos un 50% en la música y un 50% en el entretenimiento", continúa. Con 30 millones de euros de presupuesto -una cifra mareante e inédita en España- esta multitudinaria cita nacida hace 27 años en Brasil propone una extraña oferta, donde grupos como los adolescentes Tokio Hotel comparten cartel con Bob Dylan. Neil Young, con Manolo García. Loquillo, con Amy Winehouse. Estopa, con Franz Ferdinand.
Este festival contará con cuatro centros comerciales, ocho áreas de alimentación, zona para niños y de ocio (snowboard, tirolinas...). Los organizadores estiman una asistencia de unas 100.000 personas a cada uno de los cinco días de festival.
¿Es ése, entonces, el futuro de los festivales en España? "Es muy difícil que sea así", explica Alberto Guijarro, director del Primavera Sound, que con tres millones de euros de presupuesto se ha convertido es uno de los más conocidos festivales independientes. "Pero si el Rock in Río consigue cumplir con sus expectativas los dos modelos de festivales pueden coexistir perfectamente", continúa.
Lo mismo piensa Ernesto González, responsable de prensa del Festival Internacional de Benicàssim (FIB), que cuenta con nueve millones de euros de presupuesto: "Con los nuevos festivales se diluye un poco el concepto de festival que se creó en los noventa, pero creo que los veteranos seguirán manteniendo una personalidad".
Por un lado están los festivales que acomodan y varían sus carteles dependiendo de los grupos disponibles en ese momento y por el otro, los festivales empeñados en una línea editorial concreta. De los primeros, un ejemplo podría ser el Bilbao Live Festival, donde si el año pasado actuaron grupos básicamente guitarreros (Iron Maiden, Red Hot Chili Peppers o My Chemical Romance) este año cuentan con Police o Lenny Kravitz como cabezas de cartel. En la otra orilla se situarían festivales veteranos y que conservan su personalidad, como Viña Rock (de rock duro y con 50.000 personas de asistencia), Primavera Sound y FIB (de música independiente) y Sónar (electrónica).
Para estos últimos, la inversión de patrocinadores privados no imprescindible. En el festival Viña Rock, que tras un año de litigio judicial entre la promotora y el Ayuntamiento de Villarrobledo volverá a celebrarse en el pueblo manchego, dicen que su fuente de ingresos es la venta de entradas. "La importancia de patrocinadores y marcas es insignificante para nosotros", explica Gabriel Nieves, su director.
Las dos promotoras que han irrumpido últimamente en este territorio, Sinnamon (con seis festivales este verano) y Last Tour Internacional (con cuatro) no quisieron hacer ninguna declaración para este reportaje. Son precisamente las dos empresas a las que los demás festivales acusan de competencia desleal: la primera movió las fechas de su Summercase para que coincidiesen con el veterano FIB y la segunda ha dejado fuera de juego al Festimad con el Getafe Electric Weekend. Esta batalla abierta entre los festivales no sólo tiene que ver con el baile de fechas sino también con comprobar quién sobrevivirá el año que viene. Y en esa guerra sólo manda el público...
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- 29-03-2008 - 17:51:53h
Respecto al Viñarock, los patrocinadores se lo llevaron el año pasado a Benicassim, mientras que en Villarrobledo tuvieron que montar un festival rapido y muy barato (5%u20AC) pero con grupos de la vieja escuela. Ahora este año el festival Viñarock se hara en Villlarrobledo para el puente de mayo, mientras que los antiguos patrocinadres van a montar un festival itinerante empezando en Valencia a finales de junio llamado El Viña. Lo mas peculiar es que ambos festivales van a coincidir mucho en grupos, y la gente de esos gustos se dividira en dos y entonces los festivales no seran tan grandes, y esperemos que eviten caeer en la voragine comercial y se mantengan los dos; y que poco a poco vayan cambiando los grupos.
10
festi
- 29-03-2008 - 13:14:13h
el FIB lleva años y no es precisamente barato el abono, aparte q el FIB dirige mas su mirada hacia clientes britanicos que hacia los nacionales. cuando han aparecido nuevas promotoras (sinnamon, last tour ..) con nuevos festivales y competencia directa del FIB normal q los musicos se froten las manos, viendo el panorama en españa con tanta competencia suban el cache. El año pasao el FIB se llevo un gran susto ante el SUMMERCASE q se llevo a los mejores grupos (arcade fire, james, PJ harvey...) y este año parece q las cosas siguen igual. aparte q todas estas promotoras tando los moran, sinnamos etc no nos engañemos no estan aki por amor al arte,estan pa ganar dinero. y me niego a habalr del rock in rio. mejor no comment. deu
9
una
- 29-03-2008 - 12:54:56h
Ya no queda nada auténtico, todos son manipulados como corderitos, ya sean corderitos heavys, tecnos o pops, ya queda poco-nada de la cultura underground, te dan todo hecho, el menu preparado, tipo festival de música anarquista patrocinado por el corte inglés, los mejores piercings indoloros, paga y te llevas el kit completo de festivalero con pastillas para la resaca incluidas. Y mientras tanto tenemos una sala para que dejes a la suegra en el maratón de telenovelas mientras te hartas de vino y vociferas tus músicas favoritas. Realmente cuando hay escasez económica la creatividad es mucho mayor, en estos tiempos tanto de tantos tantos se queda en nada. RIP a lo auténtico
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Anton
- 29-03-2008 - 12:49:58h
Esa competencia desleal practicada por Sinnamom (Summercase,...) y Last Tour Internacional (Electric,...) están haciendo elevar hasta la estratosfera los cachés de los superstar. Así, en menos de dos años se han duplicado los precios de las entradas de los festivales para llenar los bolsillos de esos especuladores. Y como ocurre con la vivienda eso solo ocurre por que hay alcaldes de ayuntamientos que colaboran con ello, cediendo terrenos y subvenciones, cargándose lo que hay barato para hacerlo caro... ¿Por qué?? ¿Hasta cuando??
7
Miguel
- 29-03-2008 - 12:39:23h
El VIñarock tiene mucho más de 50.000 asistentes. En 2007 fueron 80.000 personas, y este año lo vamos a superar con creces.
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