La Fuente de los Cuatro Rios de Roma recupera todo su esplendor
Los trabajos de restauración de la 'fontana' de Bernini han durado 2 años y han costado 622.000 euros
Uno de los monumentos más simbólicos y visitados de Roma la Fuente de los Cuatro Ríos del escultor italiano Gian Lorenzo Bernini, situada en el centro de la plaza Navona, muestra desde este sábado todo su esplendor tras una larga y complicada restauración de dos años.
El viernes, se quitaron las últimas vallas que cubrían el conjunto escultórico y el agua volvió a correr, después de dos años de una restauración que ha costado 622.000 euros, el trabajo de 18 personas y cerca de 6.000 horas de trabajo, según datos del Ministerio de Bienes Culturales. Una de las grandes obras maestras del Barroco italiano y de su creador Bernini ha sido sometida en este tiempo a una cuidadosa limpieza, que ha eliminado las impurezas que se habían depositado en el mármol y en la piedra de travertino durante los años, así como los desperfectos ocasionados por los excrementos de las paloma.
Color original
La restauración permite apreciar ahora con claridad todos los detalles de la fuente, que antes se perdían entre la piedra ennegrecida: plantas, flores, y animales que ahora resurgen con nueva vitalidad, como una serpiente que corona la parte alta del conjunto escultórico. La fontana, que no había sido restaurada desde 1975, ha recuperado así su color original, un blanco roto que deja entrever las venas doradas del mármol.
Además del trabajo de restauración, se ha instalado un sistema electrostático para alejar a las palomas, que ya se utiliza en otros monumentos símbolos de la ciudad como la Fontana di Trevi, así como una depuradora de agua para evitar que se depositen restos de cal.
La Fuente fue diseñada y realizada por Bernini en 1651 y en ella destaca además del enorme obelisco, cuatro estatuas que represntan a los cuatro ríos principales de la Tierra (Nilo, Ganges, Danubio, Río de la Plata) y que dan el nombre al complejo escultórico. La gran dimensión de la fuente y el espectacular y original marco en el que se encuentran, la elíptica plaza Navona, antiguo estadio de Domiciano donde se realizaban los espectáculos y carreras de cuadrigas, hacen de este monumento uno de los más bellos de la ciudad.

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