CAROLINA ETHEL - Madrid - 05/12/2008
"Cuando era pequeño mi madre me dijo 'busca un oficio donde no te mojes', porque mi padre era constructor y en Galicia llueve mucho, así que llegaba con la ropa mojada. Y mira el oficio que me he buscado", se ríe Manuel Rivas (A Coruña, 1957).
En su nuevo libro A cuerpo abierto (Alfaguara), el gallego ha "construido una narración a partir de hojas sueltas que cuando se hilvanan adquiere su propio sentido", comenta al teléfono. Son 199 columnas, artículos y reportajes aparecidos en el diario EL PAÍS en los que, sin duda, se moja.
El reportaje para Rivas es la "mejor herramienta para "recomponer los añicos de una historia con protagonistas, intriga, atmósfera y acción". Como la de Oesterheld, padre de El Eternauta, y uno de los desaparecidos en la Argentina de Videla. Rivas coleccionó cartas, instantáneas y recuerdos. Presenció lágrimas, sonrisas y gestos de rabia, que luego contó en el reportaje El desaparecido HGO. El papel de la Iglesia en la sociedad, en el que sobresale Rouco Varela; la justicia y la memoria histórica, donde brilla el juez Garzón, o la crisis ambiental son los temas que pueblan las páginas de este A cuerpo abierto.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 05-12-2008
Un puticlub en un polígono industrial de Castellón define implacablemente la España del ladrillo
Tio Pepe vigila un campo de girasoles en Muela
Imagen tomada en un hogar de Barcelona
El bardo Asurancenturix, de la aldea gala de Asterix, soporta su marginación en un almacén de paquetería en Barcelona
Una pintada sobre un contenedor en el puerto de Barcelona ha servido de título y portada para el libro de Jordi Bernadó