Reino Unido se moviliza para salvar sus bibliotecas
Una nutrida nómina de escritores, músicos, actores y humoristas va a sumarse hoy a la jornada nacional de movilización en defensa de la red de bibliotecas de Reino Unido, amenazada por los drásticos recortes del gasto público impuestos por el Gobierno de David Cameron. Al menos cuatro centenares y medio de estos centros repartidos por la geografía británica deberán echar el cierre a raíz de las restricciones presupuestarias que, según el escritor Mark Haddon, "están destruyendo nuestras bibliotecas para salvar las primas de los banqueros".
Haddon (autor del éxito internacional El curioso incidente del perro a medianoche) es uno de los personajes públicos que participará en las sesiones de lectura y otras actividades culturales organizadas en decenas de bibliotecas con ocasión de la jornada Save our libraries day (Salvemos nuestras bibliotecas). El bautizado como "carnaval de la resistencia" ha sido coordinado principalmente a través de Internet y de redes sociales como Facebook o Twitter, ante el clamor por la clausura de unas instituciones que en muchas localidades son, además de proveedores de libros y promotores de la lectura, uno de los principales ejes de la vida social.
Como los estudiantes
El cantautor Billy Bragg o el novelista superventas Philip Pullman han equiparado esta movilización popular, que arrancará a las 10.30, a las recientes protestas de los estudiantes británicos contra el radical aumento de las tasas universitarias que sancionan a los alumnos con menores recursos.
La llamada Gran Sociedad, una iniciativa especialmente defendida por el primer ministro conservador para conseguir adelgazar la intervención del Estado, pretende introducir una reforma social que pasa por traspasar la gestión de bibliotecas, servicios de correos o incluso el transporte a manos de voluntarios. Para que esto sea viable, Cameron dice confiar en el apoyo de las organizaciones no gubernamentales y de beneficencia, pero estos grupos carecen de recursos necesarios debido al tijeretazo en las subvenciones que les ha aplicado el Gobierno de coalición entre tories y liberaldemócratas. Un estudio dirigido por Tim Coates, antiguo gestor de la poderosa cadena de librerías Waterstone's, concluye que simplemente el recorte de la excesiva burocracia en estos centros haría innecesario su cierre.
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