BORJA HERMOSO 18/06/2009
En el mejor de los mundos posibles, el consumidor habitual de cine se pondría cada tarde o cada noche el disfraz de patriota y, con el orgullo henchido y luminoso el ademán, protagonizaría el muy racial acto de adquirir un billete y entrar a una sala para ver cine, cine español. De paso, merendaría un españolísimo pincho de tortilla de patatas con una inconfundiblemente española sangría. Nada de kebab, pizza, hamburguesa o pollo al curry ¡voto a bríos! ¡Santiago y cierra España! Y las palomitas, con label de calidad hispano-española también, y si no, pues galletas Chiquilín, españolas y de toda la vida. Luego a casa a ver el Cine de barrio que ha dejado grabando. España, España, España.
Lástima que una inmensa secta de consumidores perversos (hoy, el 87% de la población, más o menos) falten al respeto a lo esencial y no accedan a practicar el saludable nacionalismo cultural consistente en mentalizarse de que hay que ver cine español, porque es que no puede ser que sólo un 13% de la gente lo elija como opción. Diantres, o ¡guau!, como dicen en las películas del Imperio, del otro Imperio, del de verdad.
Bromas aparte, los sucesivos responsables cinematográficos del Ministerio de Cultura piden a la sociedad española, uno detrás de otro, que vea cine español. Y, últimamente, esto tiene una prolongación: la acusación, contra esa misma sociedad en su conjunto (confundiendo la gimnasia con el magnesio y los alaridos de la eterna trinchera radiofónica y de papel con la generalidad de la calle) de que se ha perdido el respeto por el cine español. Sin embargo, las preguntas nunca contestadas permanecen inamovibles: ¿hay que apoyar al cine español por ser cine... o por ser español? ¿Tiene un Ministerio de Cultura que incentivar al ciudadano a frecuentar películas españolas o simplemente a frecuentar salas de cine, ya se programen películas españolas, estadounidenses, francesas o de Burundi (por cierto, como se hace ahora con la Fiesta del Cine, iniciativa merecedora de aplauso)? ¿No sería una mejor vocación cultural / educativa promover calidad en vez de nacionalidad? ¿Toda la culpa es del que decide no ver cine español (87%)? ¿O algo de responsabilidad tienen también los cineastas?
El proteccionismo cultural en el que incurren las grandes cinematografías del mundo con medidas de presión y subvenciones (la primera de todas la de EE UU, madre de la criatura) es indispensable. Sin él, la mayoría de ellas, y desde luego la española, morirían de muerte lenta. Con eso tendría que bastar. Abstengámonos de trasnochadas soflamas patrióticas.
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- 18-06-2009Página 1 de 2
10
Manuel
- 18-06-2009 - 20:49:36h
El problema es que el cine español esta hoy representado por cuatro amiguetes que se creen artistas, cineastas, y que se enfadan, se crispan y nos llama ladrones si no admiramos y elogiamos su "arte". Su meta sería secuestrar a los espectadores, atarlos de pies y manos a la butaca del cine, ponernos unas pinzas en los ojos y hacernos ver íntegras sus creaciones durante dos horas al día. Claro, previo pago de nuestra entrada y obligándonos a aplaudir luego su obra durante al menos media hora...
9
LOla
- 18-06-2009 - 17:43:17h
Yo no creo que el cine español sea malo. Hay cine malo y bueno sin importar la nacionalidad. Es injusto pensar en que sólo por ser de aquí sea horroroso y por ser de EE.UU. merezca la pena. Y eso de que la gente va a ver cine de calidad no me lo creo: si no a ver por qué hubo gente que vio "Colega dónde está mi coche". Absurdo.
8
Alex
- 18-06-2009 - 12:59:23h
Hay que subvencionar al cine español para que alcance la calidad de hace diez años (o más)
7
Mentegato
- 18-06-2009 - 11:43:58h
La industria del cine es como la del automóvil: sólo hay consumo de aquellos productos buenos, bonitos y a ser posible baratos, sin importar su procedencia. Pues con las películas ocurre igual. Yo Nadie va a tragarse nunca una película plasta por el solo hecho de ser española. Y ya es hora de que se publique una buena lista sobre el dinero empleado en subvenciones y los recibidos por las productoras de cada título. Más de uno se pondría colorado.
6
gary
- 18-06-2009 - 11:25:15h
El espectador se gasta el dinero en lo que le merece la pena, y se rige por criterios de calidad. Lamentablemente el cine español es bastante malo (o peor) y por eso no se come una rosca.- Tampoco ayuda nada el posicionamiento en que se situó hace un tiempo por determinadas circunstancias políticas. El público no quiere ver eso, sólo buenas pelis.
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