PEDRO ALMODÓVAR 01/06/2006
Me he alegrado enormemente (de que a Paul Auster le haya sido concedido el Premio Príncipe de Asturias). Me fascinó su Trilogía de Nueva York y le he sido fiel hasta su última y deliciosa Brooklyn follies, un verdadero prodigio de fluidez, complejidad y optimismo.
En su momento intenté llevar al cine La música del azar, una de sus obras más oscuras, pero por desgracia para mí y para la novela, ya estaba comprada. Salvando las distancias, me siento muy cerca del modo de fabular de Auster. Soy guionista, la acepción más chata de la literatura, pero construyo mis historias de un modo similar al que Auster declaró en una de sus últimas entrevistas. Sus historias viven dentro de él, le acompañan y se desarrollan durante años. Rara vez escribe en línea recta, sus intrigas se multiplican hacia dentro y hacia fuera sin perder su unidad y sorprendiéndonos continuamente.
Él mismo confiesa que su vida es un modelo de monotonía, espero que este merecido premio la rompa por un instante... y tal vez dentro de unos años leamos en una de sus historias que un escritor va a Oviedo a recoger el Príncipe de Asturias, y justo cuando está en el aeropuerto recibe una llamada que va a cambiar su vida... etcétera, etcétera...
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- 01-06-2006
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