ELPAIS.com 02/02/2007
Una fotografía sin título, un viaje a Olot (Girona) y un disparo de esos que se hacen disimulando. Así obtuvo Xavier González la fotografía que ha resultado ganadora del concurso organizado por ELPAIS.com, ‘Tu fotografía 2006’.
“Saqué la fotografía desde el coche del amigo que vino a recogerme al aeropuerto. Disparo siempre en modo manual, a veces mirando por el objetivo y otras veces disimuladamente apuntando al sujeto desde la cintura, un hip-shot, creo que le dicen”, asegura Xavier, quien no sabe muy bien cómo titular su fotografía: “Todos los títulos que pienso me suenan manidos, poco apropiados. Puede ir como sin título, ‘untitled’”.
Xavier puede responder perfectamente a la definición de cosmopolita, no para de viajar por Europa, de ahí que en poco más de tres años haya realizado más de 30.000 fotografías de los diferentes lugares por los que ha viajado. Este gallego de 29 años dedicado a la industria farmacéutica dedica su tiempo libre a la fotografía y a los viajes, él mismo reconoce que no es ningún profesional, pero sí “un entusiasta de la fotografía”.
El vicio por la fotografía le llegó por diciembre de 2003 cuando adquirió una cámara analógica, una Nikon F65, el principal problema que Xavier encontraba en su primera adquisición fue que la fotografía analógica era demasiado cara: “el precio de los carretes, lo que tarda en revelarse una fotografía”. Aunque confiesa que le hubiese encantado vivir el romanticismo del revelado se considera de “la generación del Photoshop”. De ahí que su numeroso archivo fotográfico esté catalogado por categorías en su disco duro.
Xavier tiene un equipo fotográfico valorado en 1.500 euros: una Canon, “no especialmente buena, pero sí muy discreta para pasar desapercibido”, y además una Canon 350D. A partir de ahora a su modesto equipo podrá contar con otra cámara, la que le acredita como ganador del concurso de fotografías organizado por ELPAIS.com.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
Freeman tiene un nuevo avión privado
Misa del Gallo accidentada para el Papa