Domingo, 22/11/2009, 08:16 h

ELPAIS.COMDeportes

REPORTAJE: Sexta jornada de Liga - Internacional

Abbiati no está solo

Destacados futbolistas italianos simpatizan con las ideas de extrema derecha

MIGUEL MORA - Roma - 06/10/2008

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 87 votos
Imprimir   Enviar

Christian Abbiati, el portero del Milan que jugó la temporada pasada en el Atlético, ha salido del armario político. Siempre fue fascista en privado, pero ahora, tras confesar en una entrevista que, aunque rechaza "las leyes raciales y la alianza de Mussolini con Hitler", todavía comparte los ideales fascistas de "la patria, la religión católica y el orden", es ya un fascista en público.

    Italia

    Italia

    A FONDO

    Capital:
    Roma.
    Gobierno:
    República.
    Población:
    58,145,321 (est. 2008)
  • Equipos: Milan
  • Christian Abbiati

    Abbiati

    A FONDO

    Nacimiento:
    08/07/1977
    Lugar:
    (Italia)

La noticia en otros webs

Buffon fue denunciado por la comunidad judía y Cannavaro ondeó una bandera fascista

Abbiati es algo así como el nuevo Di Canio, aquel habilidoso extremo derecho que jugó en el Lazio y después en Inglaterra, donde sus éxitos con el pie apenas consiguieron disfrazar su cabeza exaltada. Se dice que el calcio ha sido siempre silenciosamente de derechas, como sus ultras -salvo excepciones como la del Livorno-, y en estos extraños tiempos que vive Italia, en los que incluso ministros como Ignazio La Russa se atreven a celebrar el día de la República lanzando proclamas revisionistas, la barra libre parece haberse abierto para todos.

"Los futbolistas saben que, con el viento que sopla en la Italia actual, declarar esa verdad no supone ya un peligro para sus carreras", ha escrito esta semana La Repubblica. El ejemplo de Abbiati, que además guarda una estatua de Mussolini en su casa, es especialmente curioso porque el portero es un habitual entre los líderes de Cuore Nero, sucursal neofascista de culto para los ultras del Inter, el eterno rival. ¿Qué pensarán de eso los tifosi del Milan? De momento, solamente en Zúrich, donde el equipo jugó en la Copa de la UEFA el jueves, el portero fue recibido con pancartas de protesta.

Pero su caso está lejos de ser único. Hay varias figuras del calcio que han sido asociadas al fascismo. El más conocido es Gianluigi Buffon, portero del Juventus, que fue denunciado por la comunidad judía de Roma por llevar la camiseta con el siniestro número 88 que remite al funesto Hitler. "No lo sabía", dijo, aunque luego escribió en otra camiseta el eslogan mussoliniano, Boia chi molla (A la guillotina el que se rinda) y, durante las fiestas de celebración del Mundial de 2006, se presentó con otra pancarta polémica, Fieri di essere italiani (Orgullosos de ser italianos), cruz celta incluida.

Entre los fascistas por azar se encuentra el madridista Fabio Cannavaro, capitán de la selección, que hizo ondear una bandera italiana con un signo fascista. "No soy un nostálgico, pero no soy de izquierdas", jura ahora el napolitano, que en 1997 promocionó en la radio las colonias de verano Evita Peron, gestionadas por la derecha radical. Según su representante, Gaetano Fedele, fue "instrumentalizado sin saberlo".

Otro portero, Matteo Sereni, salido de la muy derechista cantera del Lazio, juega hoy en el Torino y duerme con el busto de Mussolini sobre la cabecera de la cama.

En Roma, los expertos han notado un peligroso contagio entre la curva neofascista y algunas jóvenes estrellas locales. Daniele De Rossi, mediocentro y capitán cuando falta Totti, simpatiza con Forza Nuova. Su colega de puesto y selección, Alberto Aquilani, colecciona bustos del Duce y comulga con la corriente xenófoba que aqueja al país: "Los inmigrantes son un problema".

Esvásticas en los estadios, episodios racistas en los partidos (seis en la última temporada) y jugadores negros insultados por los defensas los hay en muchos sitios de Europa. Pero Mario Balotelli, la espigada y potente promesa del Inter, italiano negro de origen ghanés, sabe que el fascismo fue inventado en Italia, como comprobó en un partido contra los juveniles del Ascoli. "Desde el principio hasta el final, me estuvieron diciendo: 'No hay negros italianos'. Era el eslogan de los fascistas. Me quería ir del campo", recuerda.

Pero, ya se sabe, el fútbol mueve montañas. Quizá por eso Ricardo Quaresma, el extremo portugués de etnia gitana que ha llegado del Oporto al Inter de la mano de su paisano José Mourinho, fue recibido por docenas de tifosi interistas cuando llegó al aeropuerto. Semanas después, los Cuore Negro han festejado con pintadas racistas la muerte de un gitano rumano de 14 años en un incendio fortuito.


Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 87 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
02:36 La reforma sanitaria de EE UU pasa la primera prueba del Senado
01:57 ERLICH
01:41 Siete heridos por bombardeos israelíes sobre Gaza
00:23 RAMÓN
00:01 El Athletic ofusca al Barça
 
Abbiati celebra una victoria con el Milan
Ampliar

Abbiati celebra una victoria con el Milan- REUTERS

 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)

Canal de la Sociedad de la Información