EFE - Buenos Aires - 25/11/2009
El delantero uruguayo Santiago Silva, que encabeza la clasificación de goleadores del torneo Apertura argentino, ha confesado que hace tres años se vio obligado junto a sus entonces compañeros a dejarse ganar un partido para no ser agredidos por hinchas de su propio equipo, el Gimnasia y Esgrima La Plata. "Teníamos que ir para atrás porque Estudiantes peleaba el campeonato con Boca -su rival en aquel partido-. Y bueno... teníamos que perder", ha admitido Silva en declaraciones que publica el diario deportivo Olé.
El uruguayo aludió así a un escandaloso partido entre Gimnasia y Esgrima La Plata, su equipo por entonces, y Boca Juniors, que luchaba el título de campeón con Estudiantes, acérrimo rival del conjunto platense. El equipo de Silva ganaba 1-0, pero en el descanso el árbitro suspendió el encuentro al argumentar que había sido amenazado por el presidente de Gimnasia. Cuando se completó el partido tiempo después, Boca ganó fácilmente por 1-4.
El diario Olé denunció entonces que hinchas violentos de Gimnasia habían "visitado" a los jugadores en la concentración y exigido, bajo amenaza, que perdieran con Boca para no favorecer a Estudiantes, que podía ganar el campeonato de mantenerse ese resultado. "Quedas marcado. Eso uno no lo olvida", sostuvo Silva al matutino deportivo. "Fue un momento muy feo y no se lo recomiendo a nadie", ha recordado el goleador antes de reconocer que se sintió "desprotegido" por los dirigentes de Gimnasia.
Silva, no obstante, ha explicado que aquel episodio está muy lejos de su brillante actualidad en el fútbol argentino, en el que lidera, con 12 tantos, la clasificación de goleadores y su actual equipo, Banfield, encabeza las posiciones del torneo Apertura con 35 puntos, a falta de cuatro jornadas para su conclusión.
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