ORIOL PUIGDEMONT - Sachsenring - 14/07/2008
Las cinco primeras vueltas del Gran Premio de Alemania de MotoGP sirvieron para demostrar que, en un campeonato cada día más automatizado, el entrenamiento y la progresión individual de los pilotos aún pueden tener un papel determinante. Las 25 siguientes, por previsibles, lo pusieron en duda.