LUIS MARTÍN / JUAN JOSÉ MATEO - Pekín - 04/08/2008
A la Villa Olímpica llegó Alejandro Blanco, el presidente del Comité Olímpico Español (COE), para reunirse con sus deportistas. No muchos; apenas las chicas del baloncesto, la selección de esgrima, el dúo del voleiplaya; Pablo Abián, el del badminton, o el maratoniano Chema Martínez. "Es difícil reuniros a todos", se lamentó Blanco antes de felicitar a los que estaban y a los que están por estar donde están, en Pekín.
Luego, tras las felicitaciones, llegaron las advertencias. Hablar podrán hablar. Pero de política ni una palabra. Nada de mencionar la precariedad de los derechos humanos en China o el conflicto del Tíbet. "Hemos preguntado a Jacques Rogge [el presidente del Comité Olímpico Internacional] y nos ha contestado que la Carta Olímpica se cumplirá taxativamente", manifestó Blanco; "no se pueden hacer declaraciones de contenido político en la zona olímpica: ni en la Villa ni en las instalaciones. No se puede escribir en medios de comunicación. La consecuencia es la retirada de la acreditación y a casa. Ya somos todos mayores. Es el momento del deporte y de los deportistas. El de la política será otro. Os lo tenía que decir". Y se lo dijo. En Sidney 2000 o Atenas 2004 no habría habido necesidad de recordar el punto 3 de la Norma 50: "No se permitirá ningún tipo de manifestación ni propaganda política, religiosa o racial en ningún emplazamiento, instalación u otro lugar que se considere parte de los emplazamientos olímpicos".
Terminó su discurso el presidente y abrió el turno de preguntas. Silencio sepulcral. "¿Qué? ¿Vergonzosos? ¿Ni tú quieres preguntar, Amaya?", insistió el directivo mirando a Valdemoro, a quien todos consideran extrovertida. Y la baloncestista, que lleva tatuado en la nuca el nombre de su madre, fallecida, no se cortó un pelo y se arrancó acelerada: "Alejandro, ¿habrá jamoncito?", preguntó quizás enterada de que su importación está prohibida en China. "Sí, hemos traído uno por deporte. Y vino español". La lluvia de aplausos fue lo más movido del día en Pekín, donde el aire castiga cada gesto, el sudor navega a riadas y la polución impide ver los gigantescos estadios a más de cinco metros de distancia. Lo resumió tras entrenarse el sablista Jaime Martí, pura sinceridad, : "En la Villa estamos de fábula, pero cada vez que salimos sudamos como pollos".
Las cifras asustan: 35 grados y 50% de humedad a primera hora de la mañana, aunque la previsión era alcanzar el 90% al caer la tarde. Por eso las banderas de Irán, como las de Brasil o España, desfallecen sin viento en las ventanas de las habitaciones de la Villa. Por eso las mujeres se protegen del sol invisible con paraguas multicolores y finos guantes hasta el codo. Por eso los deportistas llevan chancletas con sus colores nacionales, que, en el caso de Valdemoro, permiten ver uñas rojigualdas. Y por eso Martínez, maratoniano, remueve sobre su vientre plano una película aceitosa, mezcla de sudor y polución solidificada, tras sólo dos minutos a la intemperie. Chema se entrenó ayer, pese a todo. Y luego, como los demás, recibió instrucciones como si nada.
Terminaron los españoles, se cruzaron con el ajetreado Gaietà Cornet, que ha llegado desde los 400 metros, es el único español que ha bajado de los 45s, a la jefatura del equipo y, metidos ya en el horno, donde les esperaba el control de seguridad de la Villa -"¡qué pesaos!-,, pasaron por delante de un banco, dos cafeterías, una peluquería, una zona enorme dedicada a juegos de consolas y una macrosala para conectarse a Internet que la organización ha puesto a su servicio.Además, podrán estudiar chino: una diminuta profesora señalaba con su puntero símbolos ilegibles mientras algunos alumnos-deportistas repetían sus sonidos guturales. No había españoles. Ellos, que como los demás no podrán mencionar la precariedad de los derechos humanos en China o el conflicto del Tíbet, escucharon ayer palabras de optimismo en castellano.
"Ganaremos más de diez medallas, pero menos de cien para no ganar a Estados Unidos ni a China", les dijo Blanco; "a un españolito ya no le tiemblan las piernas ante citas como ésta". Y asintieron los deportistas, que llevan varios días compartiendo pisos en la Villa, disfrutando del lujo de beber agua del grifo -algo inusual en China- y paseando por sus 370.000 metros cuadrados. "¿Todo bien en la Villa?""¡Sí, sí!", contestaron a coro.
A Blanco, que terminó el día cenando en la Casa de España, en la Beijing Tower, donde se puso en las manos de Paco, el cocinero del restaurante La Criolla, de Valladolid, no le sorprendió nada: "Nos hemos pegado hasta con el rosario de la aurora". Como ellos por estar aquí. Un lujo. Hasta jamoncito tienen.
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gileramxr
( http://gileramxr.blogspot.com )
- 05-08-2008 - 02:49:38h
Al que le traigan al pairo los derechos más fundamentales de las personas, como al COI y al COE, que se vaya para allá a hacer esa pantomima del "espíritu olímpico". Al obrero, al lector de este diario, a la persona que le preocupan las personas, que de la espalda a estos Juegos de la opresión. No sigamos ni un minuto de las retransmisiones deportivas, a nivel individual cada uno tiene su granito de arena para declararse indiferente o no ante las agresiones.
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S
- 05-08-2008 - 02:41:53h
Me parece vergonzoso... una muestra más de la libertad y los derechos en China, ahora ni poder hablar de lo que se quiera se va a poder. Lo realmente triste es que instituciones como el COE-COI respalden estas "indicaciones" del gobierno chino. Es penoso.
53
Kristian
- 05-08-2008 - 02:01:02h
Si yo fuera deportista del equipo español, simplemente me negaría a participar en unos juegos olímpicos que se celebran en la dictadura más grande del mundo, para así no coartar mi propia libertad de expresión a la que tengo derecho como ser humano y como ciudadano español. Y no me cansaría de hacer declaraciones desde España de por qué no iría. Los que van son unos estúpidos. No le debemos absolutamente nada a China, y menos unos JJOO.
52
miguel
- 05-08-2008 - 01:52:00h
A estos chinos seguro que no se les caen los estadios, pero se les caen las escuelas con el terremoto. Al ínclito Samaranch le darán su medallita; nuestros principitos irán como dos tortolitos, etc.... No a la censura.
51
fliper
- 05-08-2008 - 01:23:45h
Guecho esa diferencia es la riqueza del castellano, no seas to.n.to
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Un mes separan esta fotografía del estadio olímpico. Hoy Pekín se ha despertado con temperaturas muy altas y un ambiente sofocante.- EFE