Leontxo García / Elpais.com 01/12/2006
Vladímir Krámnik, campeón del mundo, sufrió la iniciativa del programa Deep Fritz durante casi seis horas, hasta que firmó un empate en la cuarta partida del duelo de Bonn (Alemania), que deja el marcador en 2,5-1,5 a favor del ajedrecista de silicio. El ruso tendrá la ventaja de las piezas blancas el domingo en la quinta y penúltima partida.
Krámnik planteó el cuarto asalto con muchas precauciones, confiando en que su rival cometiese algún error estratégico. Pero Deep Fritz confirmó la enorme progresión de las computadoras de ajedrez durante los últimos años y manejó bien una pequeña ventaja posicional, que obligó a Krámnik a exhibir sus mejores dotes defensivas. Mientras tanto, el número uno de la lista mundial, el búlgaro Véselin Topálov, no confía en las posibilidades de su colega frente al adversario inhumano: “Creo que Krámnik no logrará ganarle una sola partida a Deep Fritz. El problema principal es que es normal que un ser humano cometa uno o dos errores graves en las aproximadamente 250 jugadas que se harán en total si sumamos las seis partidas de Bonn. La máquina es implacable en el castigo de esos errores; por el contrario, si la máquina se equivoca, los humanos no siempre encontramos la forma precisa de castigar el error”, explicó durante una rueda de prensa en Benidorm, donde hoy ha empezado el Festival de Ajedrez Hotel Bali.
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