Martes, 29/12/2009

ELPAÍS.COM Deportes

 

ERNESTO VALVERDE Alemania 2006

El problema del campeón

ERNESTO VALVERDE 17/06/2006

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 2260 votos
Imprimir   Enviar

El problema que tiene Brasil es que todo el mundo presupone que como tiene a Ronaldinho en sus filas, va a jugar igual de bien que lo hace el Barça, pero a lo bestia. Con el acompañamiento estelar de Ronaldo, Adriano y compañía, sólo cabe esperar el espectáculo llevado a las últimas consecuencias. Antes de jugar contra Croacia, se había creado tal expectación alrededor de la selección carioca, seguramente el efecto de la mercadotecnia tiene mucho que ver en este asunto, que el partido resultó decepcionante.

La noticia en otros webs

ÁREA TÉCNICA

Dio la impresión de que los jugadores brasileños están divididos en dos gremios: los que atacan y los que defienden. Entre los que defienden no se encuentran, desde luego, Ronaldo, Adriano y Ronaldinho. Kaká participa de esa labor un poco más, pero tiene el hándicap de ser compañero de Gattuso en el Milan y allí sólo él tiene permiso para robar un balón.

Con tres jugadores y medio liberados defensivamente más el desequilibrio producido por las subidas constantes de Roberto Carlos y Cafú, los centrocampistas se convierten en los equilibristas de los platos. Tienen que ir de un lado a otro de la pista para que ninguno deje de girar. Si el equipo contrario supera el pánico inicial y descubre que los de amarillo son de carne y hueso, la recuperación del balón por parte de Brasil probablemente se produzca en zonas muy retrasadas y tenga que armar casi siempre el juego frente a un equipo replegado.

De todo esto podría deducirse que la dificultad básica de Brasil podría ser de espíritu defensivo, de ese 30 o 40% del tiempo que no dispone del balón y es así sólo en parte. La otra parte hay que buscarla en su principal virtud. El once brasileño dispone de los mejores jugadores del mundo, los más desequilibrantes, pero su error contra Croacia fue que los mejores jugadores del mundo querían desequilibrar constantemente.

Sus jugadores son estrellas acostumbradas a resolver situaciones comprometidas, a culminar las jugadas la mayoría de las veces. En el caso de Ronaldinho, con un pase sacado de la chistera; en el de Adriano o Ronaldo, con una jugada individual; Kaká, tras una cabalgada. Todo se desarrolla para que ellos pongan la guinda.

Lo que le faltó a Brasil contra Croacia fue sentido de ataque colectivo. Algo fundamental cuando el contrario juega en su propio campo y no se dispone de espacios. Cada jugador hizo lo que hacen habitualmente en sus clubes, todos querían finalizar y el juego colectivo se basa en combinar para buscar la mejor opción de cada jugada. Los brasileños buscaban al jugador para que hiciera que cada jugada fuera la mejor opción. Ambas cosas parecen lo mismo, pero no lo son.

Brasil echó en falta algún jugador interior que pudiera canalizar el juego y aportar dinamismo y ritmo a la combinación. Un jugador que decidiera la orientación del ataque y manejara el timing del partido, un tipo como Xavi, Cesc, Iniesta o Xabi Alonso. Pero estos no son brasileños.

El verdadero problema de Brasil es, en fin, que todos queremos que se acerque siempre a la perfección. El verdadero problema de los demás es que tienen que jugar contra Brasil.

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 2260 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
07:24 Caen Los Lakers y Marc Gasol se sale
06:12 China ejecuta al británico condenado por narcotráfico
04:51 La Nobel iraní Shirín Ebadí denuncia la detención de su hermana
03:24 Van Morrison vuelve a ser padre a los 64 años
03:03 Corea del Norte detiene a un estadounidense por entrar ilegalmente en el país
 
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)