PEDRO HORRILLO 04/07/2009
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Hoy estoy de estreno. Ni estreno sección ni tema. No es la primera vez que escribo una de esta columnas, ni la primera vez que lo hago sobre el Tour, pero hay algo que hace que todo sea diferente...
Me pongo a pensar en cómo comenzar esta columna, y hay una expresión, o más bien un sentimiento recurrente...
Por mi propia salud mental, más que por otra cosa, voy a tratar de no hacer referencia continua a mis últimas semanas, las transcurridas desde el accidente hasta el día de hoy...
El viento nunca sopla a gusto de todos. Gran verdad. Menos aún si estás corriendo el Tour de Francia y el pérfido viento convierte lo que de salida era una etapa de transición en un día de los decisivos...
Hoy me pongo a escribir tarde y con el ánimo un poco alterado. La crono por equipos ha terminado hace ya unas cuatro horas, acabo de hablar por el Skype con Flecha, uno de mis compañeros de equipo en Francia, y ya le falta poco para ir a la cama.
Como hace un par de días, el viento volvió a no soplar al gusto de todos. El viento lo que es soplar, soplaba, se veía en las imágenes, pero después de la lección de anteayer, nadie estaba dispuesto a ser el protagonista negativo del día.
Ayer comenzaba su crónica mi amigo Arribas hablando del sol de la infancia de Collioure, del viento de la Tramontana -el mismo que causa esos azules tan intensos en el cielo- que no giró y que causó tensión, aunque no fractura en el pelotón.
Tengo un amigo que, entre otras aficiones, gusta de soltar alguna que otra afirmación -que sea o no verdadera es indiferente- a la que ha introducido previamente con una curiosa coletilla: "la historia dice que..."
Está claro que a cada uno nos gusta el café de una manera...
La etapa de ayer fue un bonito día..., para los que gustan de ver tomas aéreas de los castillos de Francia. Sublime....
Día de calor en el Tour, día de calor en mi casa también, para ser solidarios. El reloj marca algo más de las tres de la tarde...
Hace 15 años Ivanov se fue solo camino de la victoria en la etapa que terminaba en Estella, en la Vuelta a Navarra amateur....
Los días de descanso sientan mejor a los que menos lo necesitan, esto es así contradiciendo todas las teorías...
Desde mi silla de ruedas, las cosas se viven de un modo muy diferente. Con menor intensidad las victorias y las derrotas; con mayor las caídas
Aquí cada uno vive de sus ilusiones; y el que no, es porque no quiere, pues nadie te obliga a poner barreras a los sueños.
Si el día anterior terminé diciendo que era un día de ilusiones, ayer fue el día en el que esas ilusiones se hicieron realidad...
Ángel Nieto, que no sé yo si es ciclista pero que de las dos ruedas entiende, decía que no había ganado 13 mundiales, sino 12+1...
Uf, que bueno, esto no me lo esperaba yo. No sé si el sofoco que tengo es por el calor -que lo hay- o por la emoción, pero ahora mismo estoy rompiendo a sudar.
“Próxima estación: Champs Elysées”, dijo aliviada una voz en la cabeza de los corredores mientras se dirigían a su hotel después del Ventoux. Ni venían de visitar la Torre Eiffel ni estaban en el metro de París de turistas.
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