ALEJANDRO BOLAÑOS (ENVIADO ESPECIAL) - Washington - 11/10/2008
La etapa más virulenta de la crisis financiera que amenaza con propagar la recesión a economías de medio mundo empezó con la bancarrota del banco de inversión Lehman Brothers, al que la Reserva Federal y el Gobierno estadounidense dejaron caer. Un mes después, con las Bolsas acumulando pérdidas históricas, los países avanzados han dado un brusco viraje a su estrategia para frenar la crisis. El G-7, el club de los más ricos, asumió ayer un compromiso para "utilizar todas las herramientas a su alcance para respaldar las entidades importantes para el sistema financiero y evitar su quiebra".
La mayoría defiende que cada país debe seguir sus propias recetas
El FMI admite la crítica de que debería adoptar un papel más activo
El compromiso es similar al que ya alcanzó la UE hace unos días, pero es especialmente relevante por el cambio de rumbo de EE UU. El terremoto que siguió a la bancarrota de Lehman Brothers dejó en evidencia que el Gobierno de EE UU infravaloró el riesgo que implicaba la decisión de dejarlo caer. Ahora, siguiendo el camino que han trazado los países europeos, está decidido a inyectar capital público en los bancos y otros intermediarios que tengan una posición determinante en el sistema financiero. Henry Paulson, secretario del Tesoro de EE UU, anunció tras la cumbre del G-7 que su departamento elabora un amplio programa de apoyo al sector mediante la compra de acciones.
"El programa se diseñará con el objetivo de incentivar la captación de capital privado que complemente la inyección de capital público", aseguró Paulson en un comunicado. El secretario del Tesoro había rechazado hace apenas tres semanas dar prioridad a este tipo de iniciativas, al considerarlas "un fracaso". Eso sí, Paulson insistió en que las acciones que compre el Gobierno no tendrán derechos de voto. El Ejecutivo estadounidense destinará ahora una parte de su plan de 700.000 millones de dólares (medio billón de euros) a la toma de acciones de bancos, mientras despliega la adquisición de activos tóxicos, la idea básica de su plan de rescate.
El G-7 estaba sometido a gran presión para hacer visible que los Gobiernos enfrentan la crisis coordinados. La cumbre no deja ninguna iniciativa conjunta, como ya habían advertido los ministros de Economía de los países miembros (EE UU, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) al inicio de la reunión en Washington. "No piensen que tendremos una respuesta armonizada que funcionará para todo el mundo, no se puede aplicar el mismo método a diferentes situaciones de mercado", adujo la ministra francesa, Christine Lagarde ante los medios de comunicación. "Las soluciones pueden variar de país a país", abundó el representante alemán, Peer Steinbrück.
Y lo que hace el comunicado precisamente es sintetizar las decisiones adoptadas en las últimas semanas, como las prácticas recomendables para afrontar la crisis. Así, además de la toma de acciones de bancos para facilitar su recapitalización, se apoya la ampliación de garantías para los depósitos, se apuesta por medidas que faciliten la liquidez en los mercados (como los avales a los préstamos entre los bancos incluidos en el plan de Reino Unido). Y se da también el visto bueno a la compra de activos tóxicos que propugna EE UU como un método válido para revalorizar los balances de los bancos, pese a las dudas que existen sobre cómo valorar títulos que hace meses que nadie quiere adquirir en el mercado.
El G-7 también hace referencia a otras incógnitas que planean sobre las intervenciones públicas. Asegura que los Gobiernos harán todo lo posible por "proteger el dinero de los contribuyentes", condicionando sus actuaciones a lograr una rentabilidad en el futuro, cuando la crisis amaine. Y asegura que extenderá su esfuerzo de coordinación a otros países, en referencia a las economías emergentes.
Los representantes del G-7 se reunirán hoy en La Casa Blanco con el presidente de EE UU, George W. Bush. El mismo que por la mañana había hablado para pedir calma a los mercados. A Bush no se le podrá reprochar no saltar a la palestra para apaciguar los ánimos de unas Bolsas en caída libre. Pero, en su caso, la acumulación de declaraciones públicas se traduce en una alarmante falta de eficacia.
"El Gobierno de EE UU usará de forma agresiva la amplia gama de herramientas que tiene a su disposición", aseguró en la Casa Blanca. Wall Street optó por tomar más en serio las palabras del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que aseguró que el G-7 estudiaba cerrar los mercados, afirmación que luego tuvo que rectificar.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 11-10-2008Página 1 de 28
138
Pi 3,14159...
- 11-10-2008 - 20:35:48h
Bush debe dimitir de una vez, y lo mismo debe hacer su siniestro vicepresidente; e igual todos los liberales del G-7 que desde sus altos puestos han aplicado sus fanáticas ideas a la economía financiera. Los mercados son incapaces de autorregularse; toda esa basura propagandística de la mano invisible que regula el mercado y aquello otro de que cada uno buscando su propio interés favorece a los demás, debe declararse falso y desaparecer de los textos de enseñanza dedicados a la economía, pues la realidad observable indica que la mano no existe y que los que buscan su interés particular, antes de beneficiar, perjudicarán a millones de personas indefensas e inocentes si ello es necesario para enriquecerse. La banca mundial debe ser nacionalizada y considerada como un instrumento al servicio de la economía real, no como un medio privado para que ciertos sinvergüenzas se hagan de oro explotando, a través del préstamo y de la especulación, las necesidades de los consumidores y de las empresas de la economía real. No hay necesidad de salvar bancos, sino de salvar a los impositores que han confiado en ellos y de proporcionar financiación a las empresas. ¿Por qué han de intermediar entre las fuentes del dinero y los agentes de la economía real una caterva de codiciosos banqueros que, además, no quieren sujetarse a regulación alguna?
137
Crisóstomo (cazalistos)
- 11-10-2008 - 16:09:02h
Ideas de bombero. Respetuosamente, te diré que las hipotecas están firmadas con unos plazos contractuales, de decenios, asi que por el ejemplo que pones, de cerrar el chiringuito, no llegas ni a bombero.
136
Fernando
- 11-10-2008 - 15:56:10h
vean esta pelicula, no somos los unicos www.zeitgistmovie.com
135
Crisis NO, un simple ATRACO
( http://unmarroncito.blogspot.com )
- 11-10-2008 - 15:14:33h
Quien lidera el proyecto (Henry Paulson) tiene una fortuna estimada en 500 millones de dólares producto de la venta de sus acciones en Goldman Sachs que dirigió hasta no hace mucho. Los chorizos bancarios posteriormente las arruinaron y ahora las Estatizan. Despues de un lavado de cara con el dinero de los contribuyentes, se Privatizará. ¿Sabes quien comprará? Solo quien se lleno los bolsillos antes...
134
Ideas de bombero
- 11-10-2008 - 15:03:20h
Vale Crisóstomo, cerramos el chiringuito. Por lo tanto tendreis 10 minutos para pagar vuestras hipotecas o entregarnos vuestras viviendas y en 10 minutos dejaremos de suministrar carburantes.
Página 1 de 28