M. J. - Madrid - 08/03/2008
El Banco Santander logró ayer un hito histórico al superar por valor en Bolsa al hasta hace poco todopoderoso Citigroup, el mayor banco del mundo. El adelanto supo a gloria a los directivos del Santander por el momento en que llega: tras un enfrentamiento entre ambas entidades a cuenta de un informe de analistas equivocado. Pero también tenía un componente agridulce, al no deberse tanto a la subida en Bolsa del banco español como a la caída del norteamericano.
Citigroup se ha visto sacudido por la crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos y ha necesitado inyecciones de capital por parte de fondos soberanos y de grandes inversores para mantener su solvencia. Pese a que esas inyecciones, por importe de más de 12.500 millones de euros, elevaban el valor de Citi temporalmente, la caída de la cotización le hecho perder cada vez más puestos en la clasificación.
El Santander, que ayer cayó un 1,1% en Bolsa, vale 70.736 millones. Tras el éxito de la integración de Abbey y de la compra compartida de ABN Amro y tras quedar a salvo de la crisis subprime, la entidad que preside Emilio Botín se ha convertido en el séptimo mayor banco del mundo por valor bursátil (cuarto si se excluyen a las tres entidades chinas, que tienen muy poco papel flotando en Bolsa).
El Santander es desde hace tiempo el segundo de Europa y primero de la zona euro por capitalización. Con todo, Botín se queja de lo que considera una clara infravaloración del banco, que vale en Bolsa menos de ocho veces los beneficios y da una rentabilidad por dividendo superior al 6%.
Esta semana, el banco español ha obligado a Citigroup a rectificar un informe de un analista en el que se apuntaba que el Santander estaba apelando a gran escala a financiación del Banco Central Europeo, lo cual era falso.
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