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Un obrero fue contratado y dado de alta después de morir en un accidente laboral

Un juzgado investiga a la empresa que empleó al operario, intoxicado al revisar una caldera

JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ - Madrid - 04/01/2007

 
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El trabajador madrileño Ginés Blázquez Jiménez, de 55 años, no estaba ni contratado ni dado de alta en la Seguridad Social cuando se topó con la muerte mientras revisaba una caldera. Tanto su contrato de trabajo como la subsiguiente alta en la Seguridad Social, los materializó su empresa cuando Blázquez llevaba ya más de una hora cadáver. El Juzgado de Instrucción número 12 de Madrid investiga no sólo el accidente laboral del trabajador, sino también la supuesta falsedad documental y otras irregularidades que rodearon su fallecimiento.

El accidente de Blázquez conmocionó a los inquilinos del bloque de pisos donde trabajaba, en el barrio de Salamanca de Madrid. La mitad de su cuerpo fue hallado por una vecina dentro del respiradero de la caldera, a la que se asomó para ver el origen de una avería: el monóxido de carbono acumulado en ella lo dejó inconsciente casi en el acto.

El suceso se produjo el 30 de octubre de 2006. Según la investigación judicial, su contrato de trabajo fue emitido el mismo día del fallecimiento por la empresa Movitrans León, SA, pero una hora después del óbito. La casilla del contrato donde debía estar la firma de Blázquez aparece en blanco, y sobre ella la aclaración de que el afectado no firmaba "por haber fallecido". Según documentación aportada al sumario por el Ministerio de Trabajo, la empresa le dio de alta en la Seguridad Social el pasado 30 de octubre "a las 14.39", a pesar de que los servicios sanitarios de urgencia de Madrid certificaron su muerte "a las 13.30", tras casi 45 minutos intentando reanimarle sin éxito. En el contrato se indica que su labor es la de mantenimiento de los servicios de calefacción.

En el esclarecimiento de este caso trabaja, a las órdenes del juzgado madrileño, la Sección de Coordinación Judicial de la Policía Municipal de Madrid, que coordina el oficial jefe Pablo Enrique Rodríguez. Los directivos de Movitrans, según fuentes jurídicas, manifestaron que éste "era el primer contrato" que tenía Blazquez con ellos. Sin embargo, una vecina y el portero del inmueble en que se produjo el fatal accidente señalaron a los agentes que el operario llevaba "dos años y medio" acudiendo al inmueble, y que lo hacía "a diario" cuando la calefacción estaba en marcha.

Según un informe del Ayuntamiento de Madrid, el operario observó que el tiro de la chimenea de la caldera estaba frío y que los gases se quedaban acumulados dentro. Blázquez realizó una abertura en un recodo del conducto de la chimenea, en el patio de luces, pero sin observar ahí ninguna obstrucción. Después, echó dentro unos papeles de periódico y les prendió fuego para facilitar la ascensión de los gases.

Irregularidades

Al ver que la acumulación de gases no se disipaba, Blázquez introdujo su cabeza dentro del conducto de la chimenea, con la boca y la nariz tapadas por un pañuelo. Esta acción fue fatal: los gases, entre ellos el monóxido de carbono, altamente letal, empezaron a ascender. El hombre perdió la conciencia. No había nadie allí para auxiliarle. Los servicios de urgencias, alertados por los vecinos, nada pudieron hacer para reanimarlo.

Técnicos de la Comunidad de Madrid visitaron el lugar tras el accidente y comprobaron que la lentitud de la combustión de la caldera se debía "a su mal estado de conservación" y que la sala donde estaba ubicada también vulneraba la normativa. En su informe señalan varias irregularidades como que los combustibles se almacenaban "en la misma sala de la caldera", que el aislamiento térmico de tuberías y chimenea era "deficiente", que la chimenea estaba "perforada por corrosión en un punto de conexión", o que las tuberías de gas del edificio se hallaban ancladas "al fuste de la chimenea sin guardar la distancia mínima de seguridad".

Recientemente, la Fiscalía de Madrid pidió una pena máxima -tres años de cárcel- para un empresario que mantuvo durante años a un trabajador sin contrato y sin ser dado de alta en la Seguridad Social. Para sostener su fuerte petición de pena, la fiscalía resaltó que, si el obrero enfermaba e ingresaba en un hospital, como ocurrió, no cobraba ni un duro.


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Comentarios - 55

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  • 55

    PABLO - 04-01-2007 - 20:41:05h

    Falta mucha inspección en nuestro pais, tanto a nivel de higine y seguridad como de cumplimiento de normas laborales por parte de las empresas y los trabajadores. Es necesario dotar de mayores recursos humanos los equipos de inspección y exigirles en el cumplimiento de su trabajo las visitas a las empresas, dejando el trabajo burocráitco y de oficina para los funcionarios a este efecto, potenciando así su verdadera función inspeccionar en el sitio.

  • 54

    Camarero de hotel - 04-01-2007 - 19:15:40h

    Que inspecionen en los hoteles y encontraran miles de trabajadores sin asegurar, y aun mas ahora en invierno realizando labores de preparacion para la proxima temporada, puesto que cobran a la vez el paro y el salario en negro, ademas, en verano, cuando los inspectores van a visitar un hotel en concreto, alguien avisa al hotel el dia anterior para que los trabajadores sin asegurar se queden en casa ese dia, eso lo sabe todo el mundo que trabaja en un hotel.

  • 53

    ana - 04-01-2007 - 19:00:57h

    Al menos que cesen a los responsables del Instituto Regional e Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad de Madrid y al responsable de la D. General de Trabajo de la Consejeria de Empleo, etc. etc. etc. ... y que se sepa que la empresa en cuestión se llama Movitrans León, SA....

  • 52

    zeus - 04-01-2007 - 18:43:20h

    Es fundamental un estado fuerte que regule las obligaciones del empresario hacia los trabajadores y los consumidores ya que a estos les importa muy poquito.

  • 51

    Dani - 04-01-2007 - 18:35:07h

    Estoy de acuerdo con Jesús Agustín Melguizo, contundencia es la palabra, ya va siendo hora de que todos estos piratas, reciban un escarmiento por prácticas claramente delictivas, el que roba va a la cárcel.

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