JUAN JESÚS AZNÁREZ - Madrid - 05/04/2009
Muchos años antes del previsto encuentro actual entre José Luis Rodríguez Zapatero y Barack Obama, y apenas seis meses antes del fallecimiento de Francisco Franco, el presidente norteamericano Gerald Ford recorrió Madrid acompañado por el dictador español. El diplomático encargado de traducir la charla de bienvenida durante aquel viaje oficial, el 29 de mayo de 1975, se acomodó en el trasportín del Rolls Royce Phantom IV, justo entre los dos mandatarios.
González apagó los temores de Reagan ante el primer Gobierno socialista
Aznar cambió la política seguida por España en los últimos 200 años
Gerald Ford, amable, pretendía asegurar los privilegios estadounidenses en la anticomunista España ante los rumores de que el anfitrión estaba desahuciado y su sucesión era incierta. "Hace un día luminoso", comentó el presidente. "Excelencia, dice que hace un día luminoso", tradujo el diplomático. Franco no respondió. Vino otro: "Se ven edificios muy modernos". "Excelencia, dice que se ven edificios muy modernos". Franco, ni caso. Después de tres o cuatro comentarios de circunstancias, Ford probó con el de la suerte: "Hay muchos jóvenes por las calles, ¿no?". Entonces, Franco reaccionó: "Sí, pero los está envenenando la prensa".
La anécdota, evocada por un funcionario que la conoció de cerca, se produjo en el último viaje de un gobernante estadounidense a España durante el franquismo, sumiso ante la mayoría de las exigencias de Washington a cambio de reconocimiento, modernización militar y ayuda económica.
Casi todos los inquilinos de la Casa Blanca pisaron España en alguna ocasión y sus contactos con Franco fueron relativamente fluidos. El primero en llegar fue el general Dwight Eisenhower, en 1959, en plena guerra fría, cuyo abrazo con el autócrata de El Ferrol, un posible fotomontaje según el historiador Paul Preston, fue portada. "Al menos es general", agradeció Franco al conocer la victoria electoral de Ike.
Pero no todo fueron muestras de cariño en las relaciones bilaterales, apasionadamente antiamericanas en España durante la pérdida de Cuba en 1898 a manos de los independentistas locales y de las cañoneras yanquis. El abrazo no siembre fue posible, pese al convencimiento del ex presidente José María Aznar (1996-2004) de que a través de su íntima alianza con la primera potencia mundial, cambiaba la política seguida por España en los últimos 200 años. Su entendimiento con George W. Bush (2001-2009), el abrupto cambio de los formatos y contenidos, quedaron rubricados en la fotografía de ambos, distendidos y acordes, con las piernas encima de una mesita de salón. Tras la victoria de Zapatero, éste retiró a las tropas de Irak hace cinco años... y Bush le retiró la palabra.
Independientemente de las coincidencias sin precedentes entre el tejano y el vallisoletano, los vínculos entre los presidentes españoles y estadounidenses, en ocasiones distantes ideológicamente, se caracterizaron por el deseo español de preservar los intereses nacionales sin irritar a Washington, pero sin rendir vasallaje. El trato de la mayoría fue más correcto que ríspido, a caballo de las coincidencias o los desacuerdos. El presidente Adolfo Suárez (1977-1981) convivió con James Carter, demócrata, (1977-1981), quien fue uno de los primeros en felicitar su triunfo electoral; Felipe González (1982- 1996), lo hizo con Ronald Reagan (1981-1989) y George H. Bush (1989-1993), ambos republicanos, y con el primer mandato del demócrata Bill Clinton, (1993- 2001). Los interlocutores de Aznar fueron Clinton, y Bush hijo.
El diálogo de Felipe González y Ronald Reagan durante una cena en Washington, conocido por este periodista, certificó la habilidad del ex presidente español con el florete dialéctico. "¿Cómo es posible que usted, un verdadero demócrata, tenga tratos con la dictadura cubana?", vino a decirle Reagan. La irónica respuesta de González fue, más o menos, ésta: "Son las contradicciones de la política. Yo también me pregunto cómo puede tener usted tratos con el partido comunista más grande del planeta (China)". El lance concluyó en un amigable cambio de tercio.
Pese al temor de EE UU a las eventuales brusquedades del primer Gobierno socialista, González maniobró para evitar encontronazos. Redujo la presencia militar del Pentágono, y finalmente apoyó la entrada de España en la OTAN, contra el criterio de un sector del PSOE. Con el tiempo, habría de pronunciar una frase probablemente ovacionada en la Casa Blanca: "Prefiero morir de una puñalada en el metro de Nueva York que vivir en las calles seguras de Moscú". La negociación del convenio de defensa concluyó salvando las dos grandes bases: Rota y Morón. González preservó su relación con Bush padre al participar en la Operación Tormenta del Desierto (1990-1991) con buques de guerra y apoyo logístico.
Las relaciones personales entre presidentes nunca se interrumpieron y casi todos los jefes norteamericanos de los setenta en adelante viajaron a España en visita oficial: Richard Nixon en 1970, Gerald Ford, cinco años después; Carter, en 1980; Reagan, en 1985; Bush padre, en 1991; Clinton, en 1995 y en 1997, y George Bush hijo, en 2001.
Adolfo Suárez viajó en 1977 y 1980, y suscribió con Carter la condena de la invasión soviética de Afganistán y la futura entrada de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Felipe González visitó EE UU en 1983, 1985, 1990, 1992 y 1993, y José María Aznar, todos los años desde 1997 a 2004.
Las relaciones entre Aznar y Clinton no fueron a gritos. El marido de la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que "el Gobierno español es un amigo leal de Estados Unidos", y durante su encuentro con Aznar en Washington, en mayo de 1997, con sus respectivas esposas, regaló al español una edición de 1932 del libro de Hemingway Muerte en la tarde, que aquel correspondió con un bronce toledano. Clinton sería recibido en Madrid dos meses después. Los educados vínculos de entonces se tornaron en incondicionales con la investidura de George W. Bush, cuyo primer viaje a Europa, en 2001, empezó en España.
Queda por ver si la reunión entre Zapatero y Obama rompe con el pronóstico del diplomático Carlos Alonso Zaldívar, expuesto en un trabajo publicado por el Real Instituto Elcano en 2003: "Por bueno que sea el entendimiento con el Gobierno norteamericano, mientras la actitud del Gobierno sea rechazado por la mayoría de los españoles, España se encontrará en situación de debilidad frente a EE UU, y el Gobierno de Washington, en el fondo, no podrá confiar en el de Madrid".
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- 05-04-2009Página 1 de 3
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pablo
( http://lalalupadelgachupa.blogspot.com )
- 05-04-2009 - 17:19:09h
Creo que entre estadounidenses y españoles hay mucho más en común que lo imaginamos a simple vista. Ser aliados sólidos no significa agachar la cabeza y además nunca hay que olvidar que los países siempre anteponen sus intereses a la simple amistad. Siendo realista diría que uno hace crecer esa amistad en base a intereses comunes y ganando la confianza del otro poco a poco. A USA le interesa nuestro país más que nunca ya que su propia composición etnica y demográfica está cambiando muy deprisa. Algún día USA será más parecido a España que a Inglaterra. Cuestión de tiempo. En el durante ¿porque no ser amigos?
10
antiyankee
- 05-04-2009 - 17:04:08h
Romper relaciones con los EEUU, una gobierno español con caracter y fuerte, y una Europa verdaderamente unida en todo... es lo que nos hacia falta. Este ZP como Aznar y otros.... politicos serviles de los americanos... Por esta ultima foto, tropas y dinero a cambio de que? Si se rien de nosotros. Perdimos Cuba y Filipinas y desde entonces, perdemos dignidad. Sobre los brigadistas yankees... fueron voluntarios, no movilizados por el gobierno americano... asi que ni para eso sirvieron... solo el gobierno ruso apoyo a la republica.
9
David
- 05-04-2009 - 14:31:58h
Me gustaría ver las caras de los antiamericanos, de los anti-imperialistas, de los autoproclamados liberales de pro cuando EE.UU. ceda el cetro de posición diplomática dominante a los chinos e Indios. Entonces sí que nos vamos a reir todos a base de bien... En cuanto a la política exterior nacional, creo que habrá consenso entre todos los analistas: el gobierno de zapatero ha sido nefasto para la posición de España en el exterior.
8
Victor
- 05-04-2009 - 14:31:02h
Recordemos la Historia que para eso está, los EEUU nos declararon la guerra en Cuba con todas las mentiras del mundo, se quedaron con Flipinas y las Marianas entre otras cosas...se olvidaron del Plan Marshall, y lo único positivo que han hecho por los españolitos fué mandar parte de las Brigadas Internacionales en la guerra civil...aparte de esto, solo Ansar y Busch se han liado para algo, no es de extrañar el sentimiento de nula atracción que existe entre ambos pueblos, unos por las razones dadas y algo mas, y los otros porque nos ignoran...
7
Confusio
- 05-04-2009 - 11:13:41h
Los americanos están realmente en bancarrota técnicamente KO, por mucho que sus economistas laureados quieran reinventar el estraperlo, por eso resulta chocante una alianza un tanto forzada, alguien ha dicho que las economías emergentes serían mejores socios, los chinos son un buen partido y una amenaza real contra un dólar cogido con alfileres, además, nos mandarían ordenadores a precio de saldo.
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