MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid - 02/07/2007
El atentado que el 24 de junio costó la vida a seis soldados en Líbano es el segundo más grave sufrido por las tropas españolas en el exterior. El peor fue el asesinato de siete agentes del CNI el 29 de noviembre de 2003 en Irak. Entonces, como ahora, un juez de la Audiencia Nacional abrió una investigación, pero la archivó provisionalmente por falta de autor conocido el 13 de febrero de 2004. Sólo un mes después, el 22 de marzo, el Ministerio de Defensa, aún en manos del PP, detuvo al iraquí Flayeh Al Mayali como sospechoso, pero en vez de comunicarlo al juez lo entregó a Estados Unidos.
El auto que el juez Fernando Andreu dictó el 13 de febrero de 2004 no admitía lugar a dudas. La muerte de los siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) "se produjo como consecuencia de un ataque armado cometido por un grupo de personas cuya identidad por el momento se desconoce, [por lo que] procede acordar [...] el sobreseimiento provisional de las actuaciones [...] sin perjuicio de que, de existir nuevos datos referidos a la identidad de los autores, la naturaleza y circunstancias de los hechos denunciados se pueda acordar [...] la consiguiente reapertura de las presentes diligencias".
El 22 de marzo de 2004, el ciudadano iraquí Flayeh Al Mayali, traductor de uno de los agentes asesinados, fue detenido por las tropas españolas desplegadas en Diwaniyah, en el sur de Irak.
Después de ser interrogado durante tres días por miembros del CNI en dependencias de Base España, fue trasladado al Centro de Detenidos de la Coalición liderada por EE UU, en Bagdad.
Su familia recibió un documento, firmado por el capitán Alejo de la Torre, asesor jurídico del contingente, que certificaba que Flayeh estaba acusado por "el Reino de España" de ser "cooperador necesario" en el atentado contra los miembros del CNI, por lo que se había ordenado su "prisión incondicional". El juez Andreu, único competente para ordenarlo, no tuvo intervención alguna en el caso. Fuentes del CNI dijeron que fue el traductor quien avisó a los asesinos del trayecto que iban a seguir los agentes españoles, que regresaban de Bagdad a Diwaniyah cuando cayeron en una emboscada.
Flayeh, profesor de español en la Universidad de Bagdad, conocía al más veterano de los agentes asesinados, el comandante Alberto Martínez, porque traducía para él la prensa local durante el régimen de Sadam.
El traductor permaneció 11 meses detenido en las prisiones de Abu Graib -conocida por las prácticas vejatorias a los presos-, en Bagdad; y Buque, en Basora. Nunca fue sometido a juicio. Tampoco se confesó culpable.
El 15 de enero de 2005, el comité encargado de revisar los expedientes de los detenidos por EE UU en Irak examinó su caso y lo excarceló por falta de pruebas.
Pese a ello, el 29 de julio de 2005, el Ministerio del Interior, ya bajo Gobierno socialista, dictó una orden prohibiéndole entrar en España por un periodo de diez años. La prohibición se amplía a otros 14 países europeos del acuerdo de Schengen.
"Este ciudadano iraquí", asegura la orden de Interior, "ha sido puesto en libertad tras haber estado recluido once meses en su país por su implicación en el asesinato de los miembros del CNI, ocurrido a finales de 2003".
"La investigación que se llevó a cabo", agrega el documento, "le señala como la persona que había proporcionado información para cometer el atentado y miembro activo del antiguo Servicio de Inteligencia iraquí". Ninguno de los hechos que el informe da como ciertos han sido declarados probados por ningún juez.
Al Mayali reside actualmente en Bagdad, donde EL PAÍS lo localizó el pasado sábado. Ha oído decir que tiene prohibido viajar a España, aunque nadie se lo ha comunicado oficialmente. Pese a ello, sostiene: "Si un juez español decide investigar en serio la muerte de Alberto y los demás, estoy dispuesto a ir a España a declarar". ¿Incluso arriesgándose a volver a la cárcel? "Sí", responde, "porque soy inocente".
Flayeh cree que su detención respondió a una venganza, pues sus provechosos negocios con las tropas españolas en Irak levantaban envidias en su entorno.
El traductor no sólo quiere comparecer ante la Audiencia Nacional para demostrar su inocencia. También quiere pedir una indemnización por los malos tratos que, asegura, sufrió tras su detención. Y por los 11 meses que estuvo privado de libertad sin derecho a abogado ni juez.
Su presencia en España podría reabrir el sumario por el asesinato de los siete agentes. Y eso es algo que al CNI nunca le entusiasmó. No sólo porque los servicios secretos tienen alergia a la luz y los taquígrafos propios de los juicios, sino porque una investigación judicial evidenciaría las negligencias que rodearon la tragedia. Los coches del CNI no tenían inhibidor de frecuencia, pero tampoco blindaje, pues en ese caso, probablemente, los agentes se habrían salvado.
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- 02-07-2007Página 1 de 16
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Carlos
- 02-07-2007 - 20:42:16h
Muy bien. Ha costado pero al final han encontrado un "y tú más", que es el único argumento de la progresía a sus múltiples meteduras de pata. Ya pueden decir "nosotros no pusimos inhibidores pero vosotros tampoco", y tan felices, a volver a hablar de Aznar. Aprovecho para felicitar a los bardems, almodovares y compañía, sus manifestaciones contra la guerra de Afganistán y su "nunca mais" por el desastre ecológico de Guadalajara dan muestra de su gran pacifismo y su defensa de la Naturaleza.
79
M.I.R.A
- 02-07-2007 - 20:20:44h
Estos peperos dan asco
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desdesevillaconamol
- 02-07-2007 - 19:41:56h
...y ahora lo de yemen...es que desde que estuvimos en irak se han quedado con nuestra cara...culpa de aznar claro y no de que hay que hacer frente a esos hijosputas estén donde estén. Por cierto, exteriores recomienda viajar a Yemen con agencia de viajes de confianza...voy a llamarlos para ver si yendo con el corte ingles no nos ponen coches-bomba -lo de exteriores es demencial (que no es de ahora sino desde hace años, tranquilos ;-)
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adelina
- 02-07-2007 - 19:18:50h
Es decir que el PP no tardo en culpar a Zapatero de las muertes del LIBAno, el juez Grande Marlaska interviene porque se consideran muertos en acto terrorisats. lso soldados van a un sitio en Guerra con los cascos aules y apeticion del presidente del Libano, no como en Irak que invadieron los ejercitos de EEEUU y gan Bretaña. Cogen al interprete y en vez de entregarlo a la justicia española lo entregan al amo del mundo. Estos son los que se le llena la boca con el patriotismo. Y culpan al gobierno actual de tener inhibodores de frecuencia y elos mandan a ls agentes del CNI con coches sin blindar y sin inhibidores a un sitio en guerra y sin mediación de lso cascos azules. .
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Bernardo
- 02-07-2007 - 19:14:04h
Saludos Despues de leer algunos comentarios, veo que hay gente sospechosamente de algun partido (de la oposición para concretar más) que se dedica a leer noticias y a intoxicarla con sus comentarios. Que si esto, que si lo otro, para que la gente no piense, pero si no hace dos dias el PP criticaba la falta de medidas de seguridad (que por mucho que digan, el Libano es un pais con sus problemas, pero no un pais en guerra). Y ahora no enteramos (para no perder la costumbre) que nuestros soldados estando en un pais verdaderamente en guerra, con atentados sangrietos todos los dias, no llevaban la menor medida de seguridad para su protección. Esto yo no se como se llama, pero seguro que esa palabra no será un alago ni ninguna palabra bonita.
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Casi una segunda piel
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