30/07/2008
A plena luz del día y sin ningún pudor, un conductor llegó velozmente el pasado 25 de abril a las puertas del Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de León, donde se erige una gigantesca estatua en memoria de las víctimas en accidente de tráfico. Las cámaras del recinto, en el que se gestionan las denuncias de todos los radares fijos, captan el momento en el que el provocador comienza a hacer trompos (giros de un vehículo sobre sí mismo al derrapar), y abandona el lugar envuelto en una nube de humo de sus neumáticos. El conductor escapó y no pudo ser localizado.
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