EL PAÍS - Madrid - 23/05/2008
El debate sobre la inmigración ha estallado en la Unión Europea. Tras el éxito electoral de Nicolas Sarkozy en Francia, primero, y el de Silvio Berlusconi en Italia, después, la aprobación en Bruselas de una dura directiva sobre los 'sin papeles' pone en evidencia que el discurso de ambos mandatarios ha calado en Gobiernos más moderados
La situación de los inmigrantes sin papeles en algunos países europeos del entorno español se ha ido endureciendo en los últimos tiempos. Siguen algunos ejemplos.
El nuevo Gobierno italiano que preside Silvio Berlusconi ha dado prioridad absoluta a la lucha contra la inmigración y la seguridad ciudadana. Mezclando ambos conceptos, en la línea de la campaña que acabó concediendo en marzo la mayoría absoluta a la coalición del Pueblo de la Libertad con la federalista y xenófoba Liga Norte, el ministro del interior, Roberto Maroni, número dos de la Liga, ha ultimado en apenas diez días un decreto ley, conocido como el "paquete de seguridad", que incluye en principio 30 propuestas.
Las medidas consisten en convertir la inmigración clandestina en delito, penado con entre seis meses y cuatro años de cárcel; en prolongar el internamiento de los inmigrantes hasta 18 meses, ampliar los motivos para su expulsión y agravar en un tercio las penas de los delitos cuyo autor sea un sin papeles.
Además, serán expulsados todos los clandestinos condenados a penas superiores a dos años (ahora el mínimo es de 10 años) y encarcelados hasta tres años quienes alquilen casas a los irregulares. También se abre la posibilidad de que los ciudadanos comunitarios sean encerrados en los centros para inmigrantes y se crea un banco de datos de ADN para identificar mejor a los extranjeros.
También se amplía desde seis meses hasta dos años el periodo de convivencia de los matrimonios mixtos para que el cónyuge extranjero pueda obtener la nacionalidad, se restringe la reagrupación familiar a padres e hijos y se prohíbe que los sin papeles puedan enviar dinero al extranjero.
La cuestión de la inmigración está en el centro de la vida política francesa como mínimo desde 1984, cuando, a socaire de unas elecciones europeas, el Frente Nacional (FN) consiguió sus primeros diputados. Antes, acabada la Segunda Guerra Mundial, la extrema derecha había explotado otros problemas: el mantenimiento de las colonias, la rebelión fiscal de los pequeños empresarios, etc. A partir de 1984, los inmigrantes se convierten en la explicación de todos los males que aquejan a Francia.
En 2007, Nicolas Sarkozy se hizo elegir creando un Ministerio de la Inmigración y la Identidad Nacional y voceando la puesta en práctica de una política de "inmigración elegida y no impuesta". De alguna manera adoptó tesis y maneras del FN para evitar que la extrema derecha siguiese dividiendo a la derecha democrática y llevándola a la derrota. En la práctica eso ha supuesto fijar cuotas de inmigrantes a expulsar (25.000 en 2007, 26.000 en 2008) y negarse a toda regularización masiva. Pero la realidad es tozuda y los sin papeles han puesto en evidencia la difícil aplicación de las consignas sarkozystas.
Entre 2002 y 2008, con Gobiernos conservadores, Francia ha tendido a modificar las condiciones de acogida de los inmigrantes, a veces de manera abstrusa o incomprensible. Desde 2007, por ejemplo, tienen que conocer el francés y respetar las costumbres de la República. Hay otras leyes, como la vigente desde 2003, que especifican que sólo pueden acceder a la nacionalidad francesa los menores extranjeros de 15 años que son abandonados por sus padres a los servicios de la ayuda social. Es decir, el Estado fomenta la ruptura de las familias. Los jueces han fallado en varias oportunidades contra decisiones administrativas que infringen leyes de rango superior.
Los inmigrantes irregulares se encuentran en Alemania con una de las normativas más estrictas dentro de la UE. La ley permite retener a un extranjero bajo arresto preventivo durante seis semanas en caso de que el juez lo considere necesario para facilitar el proceso de expulsión o evitar complicaciones. Si el extranjero ha escapado durante procedimientos de expulsión anteriores o el juez considera que existe un riesgo real de fuga, la ley permite un arresto cautelar de seis meses que puede prolongarse por otros 12 meses más. De modo que un inmigrante irregular puede pasarse hasta 18 meses encerrado en espera de su expulsión.
Tanto el arresto preventivo como el cautelar pueden aplicarse a menores de edad, para los que no hay regulación especial alguna. Las autoridades sostienen que estas detenciones sólo se dan en casos especiales. Una consulta del Ministerio federal de Interior desveló que, sólo en Berlín, más de cien menores fueron retenidos cada año entre 2002 y 2005 para preparar su expulsión. En cuanto a la asistencia jurídica, el Estado sólo la costea si el recurso del extranjero tiene visos de prosperar.
La ley alemana de residencia prohíbe a los expulsados su regreso a Alemania de forma permanente, aunque cabe recurso.
El Gobierno británico lleva años endureciendo su política contra los foráneos. Las polémicas empezaron en 2001, cuando centenares de inmigrantes entraban cada día en el Reino Unido al subirse a trenes de mercancías que se disponían a cruzar el canal de la Mancha desde Francia.
La polémica se extendió a la inmigración económica legal con el ingreso de los países del Este en la UE el 1 de mayo de 2004. El Gobierno de Tony Blair no puso trabas a la llegada de trabajadores de los nuevos miembros, pero sus estimaciones sobre su impacto se vieron absolutamente desbordadas. Desde entonces, Londres ha adoptado una postura muy restrictiva. Los ciudadanos de Rumania y Bulgaria tienen derecho a entrar en el país desde que ingresaron en la UE en 2007 pero su acceso al trabajo está restringido.
El Gobierno no ha dejado desde entonces de legislar para reducir la entrada de inmigrantes, que ahora es muy difícil para los de fuera de la UE. La nueva política se basa en un sistema de puntos que regula los permisos de trabajo en función de su formación, ingresos, edad o sector económico. En los últimos meses, el debate ha derivado hacia los efectos prácticos de la inmigración, como su aportación a la economía o su impacto en el sistema educativo, sanitario y policial. El actual primer ministro, Gordon Brown, ha anunciado que los inmigrantes sólo tendrán pleno acceso a ayudas sociales al adoptar la ciudadanía británica, lo que exige al menos dos años de residencia a los familiares de un británico y cinco años a los demás.
En el área de los demandantes de asilo e inmigrantes sin papeles, el Gobierno ha agilizado los procesos de expulsión restringiendo los derechos de apelación. La gran mayoría de los expulsados son demandantes de asilo a los que se les niega su petición.
- Periodo de retención: 60 días.- Retención de menores: en centros de primera acogida. La permanencia en ellos es voluntaria.- Asistencia jurídica: gratuita.- Prohibición de entrada en el país para los expulsados: cinco años.
- Periodo de retención: ilimitado.- Retención de menores: centros de los servicios sociales.- Asistencia jurídica: sí, aunque con ciertas condiciones.- Prohibición de entrada en el país para los expulsados: diez años.
- Periodo de retención: 32 días.- Retención de menores: los menores no pueden ser retenidos.- Asistencia jurídica: el Estado no la proporciona, pero sí varias ONG.- Prohibición de entrada en el país para los expulsados: tres años.
- Periodo de retención: 18 meses.- Retención de menores: las mismas normas que para los mayores de edad.- Asistencia jurídica: sólo si el Estado considera razonable el recurso.- Prohibición de entrada en el país para los expulsados: definitiva.
Con información de Miguel Mora (Roma), Octavi Martí (París), Juan Gómez (Berlín) y Walter Oppenheimer (Londres).
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- 23-05-2008Página 1 de 9
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respeto
- 23-05-2008 - 20:03:07h
No hay países ricos por la fuerza o el capricho del azar. Hay países ricos porque hay países pobres. De eso se trata el capitalismo. Y en los países ricos los ciudadanos (¿o debo decir los consumidores?) pueden comprar un montón de chorradas que no necesitan y tirar alimentos que meten en la nevera solamente por el gusto sádico de verlas llenas, gracias a que los trabajadores de los países pobres ganan miserias de muerte en las fábricas y en el campo. Por azar, eso sí, algunos nacen en los países ricos y otros en los países pobres. El que deja su tierra, sus afectos y todo lo que ama en la vida para ir a hacer los peores trabajos (aquellos que los nativos no quieren hacer) a un país hostil poniendo en riesgo su vida no es un usurpador, es un héroe.
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Pepe
- 23-05-2008 - 17:38:35h
Lo que sería importante reflexionar es el doble estardar europeo en particular y los países desarrollados en general con respecto a la globalización y sobre todo a las políticas de libre mercado. Qué algún economista por favor me explique como puede aplicarse la teoría de la regulación del mercado solo por el lado de los capitales y productos, y no por el lado del trabajo. En general amigos europeos, os falta una visión cosmopolita, que ante todo son ciudadanos del mundo. Si están en contra de la inmigración debieran ser consistentes y dejar de exportar productos e invertir en el extranjero (lo cual, por cierto, lo considero positivo). No se puede tener doble estándar. Por cierto, algunos países tuvieron una fuerte migración al final de la segunda guerra (pienso en Italia, por ejemplo), y oh sorpresa! fueron bien acogidos en el mundo.
41
VIVA CANARIAS
- 23-05-2008 - 17:29:28h
Yo creo que ningun ilegal tiene cabida en ningun pais, porque lo que trae es problemas gasto, todo ilegal, especialmente las pateras, deben deportarlos inmediatamene, no tenerlos ni un dia, eso no es racismo, sino raciocinio, pensemos en los que trabajamos duro en nuestro pais, hay que poner mano dura, estoy de acuerdo que ZP ha sido extremadamente blando ante esta situación, que cada pais se haga cargo de su gente.
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Lia
- 23-05-2008 - 16:23:23h
Paz Los inmigrantes con los papeles en regla !!!! SI !!!!! sin papeles !!!!!! NO !!!! Soy una Española que tengo mi empresa , la gran mayoria de mis empleados son inmigrantes de Amèrica ,son muy trabajadores ,respetuosos ,con sus papeles en regla ,todos somos seres humanos tenemos los mismos derechos y oportunidades sin envidias ni rencores !!!!! NO A LA EMIGRACION ILEGAL!!!!!, SINO PARA LA LEGAL !!!!!!
39
All
- 23-05-2008 - 16:18:40h
Acredito que os direitos devem ser iguais a todos, pois antes de as pessoas serem taxadas como imigrantes que vão ou vem atrás de trabalho, devem ser tratados como "gente" me admira um país como a Europa que já foi tão humilhado e destruído como se fossem insetos , hoje pelo fato de estarem se reerguendo com uma economia mais forte, se achem no direito de subjulgar o ser da mesma espécie , com pensamentos tão egoístas e mesquinhos. Os países de onde vem os imigrantes deveriam ter igualdade de direitos como os países mais ricos , que dirigidos por humanos sem escrúpulos visam apenas seus próprios bel prazeres. Que como na política humana desde que o mundo é mundo , sempre visou o bem pessoal , por isso , tantas diferenças econômicas. EU AMO O MEU PAÍS , embora saiba das necessidades de mudança. Da mesma maneira se amanhã ou depois alguns países ñ puderem se manter com alimentos e ou água e percebermos que todos somos responsáveis pela sobrevivência de nosso próximo, independente das fronteiras imaginárias de raça , cultura , poder econômico e principalmente a fronteira do nosso egoísmo.
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