MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid - 06/01/2009
Por primera vez desde la abolición de la mili obligatoria, en diciembre de 2001, los mandos de las Fuerzas Armadas celebran hoy la Pascua Militar, su festividad más relevante, sin la preocupación que ha supuesto en los últimos años la falta de reclutas. La crisis económica, que ha provocado un espectacular aumento del desempleo (11,3% a final del año pasado), junto a las medidas adoptadas por Defensa para hacer más atractivo el ingreso en filas, se han traducido en una auténtica avalancha de casi 80.000 solicitudes en 2008. Exactamente, 78.575, según datos oficiales.
Es cierto que la cifra de solicitudes no equivale a la de aspirantes, pues el mismo joven pudo presentarse a varias de las 11 convocatorias que se realizaron a lo largo del año pasado, pero supone en cualquier caso casi duplicar las 43.036 que se registraron en el año 2007.
Como resultado de estos nuevos ingresos, y también de la retención de los que ya vestían uniforme, los tres ejércitos disponían, a 1 de enero pasado, de 81.607 soldados y marineros. Una cifra superior a los 81.000 que, según el proyecto inicial de Presupuestos Generales del Estado para 2009, estaba previsto alcanzar en diciembre de este año, aunque durante la tramitación parlamentaria de la ley se añadieron otros 5.000.
Se trata de la cifra más alta de efectivos desde que se inició el proceso de profesionalización de las Fuerzas Armadas. Inicialmente, la supresión del reclutamiento forzoso no sólo no se compensó con un aumento de la tropa profesional sino que, durante la primera mitad de esta década, se produjo una pérdida constante de soldados y marineros que llegó hasta el punto de poner en peligro la propia sostenibilidad del modelo.
La tendencia se invirtió en 2005, cuando se anunció la ley de Tropa y Marinería Profesional, que incluyó la posibilidad de firmar un compromiso de larga duración hasta los 45 años, y se aumentaron hasta en un 15% las retribuciones de los soldados. Desde entonces, su cifra ha subido en más de 10.000.
Con todo, lo importante no es sólo el crecimiento cuantitativo sino el hecho de que, por vez primera, las Fuerzas Armadas pueden elegir al mejor candidato y no están obligadas a aceptar a cualquiera que se presente.
En 2008 el número de aspirantes por plaza ha sido de 3,42, cuando en 2002 no llegaba ni siquiera a uno (0,73) y en 2007 estaba por debajo de dos (1,73).
Además, a lo largo del pasado año la cifra de aspirantes ha seguido aumentando y ha rondado ya los cinco por plaza a partir de la sexta convocatoria.
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- 06-01-2009Página 1 de 7
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Juan
- 06-01-2009 - 20:35:08h
Hay que invertir en la industria miliar para dejar de ser un cero a la izquierda en el contxto internacional.
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Santi
- 06-01-2009 - 19:48:03h
Mucho cobran por hacer tan poco. A los que de verdad habría que pagarles más son a los que estan fuera de España haciendo las labores que hacen... pero a los de aqui por tres carreras ... vamos .. anda que no nos salen caros dX
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maketo
- 06-01-2009 - 14:58:28h
Ahí en el Ejercito solo trabajan los soldados los demás a vivir del cortijo.-
30
Javier
- 06-01-2009 - 14:40:26h
Desde luego el ejercito se convierte en una opcion. Las empresas explotan a los traajadores con el permiso del gobierno. JOrnadas de 50 horas semanales obligatorias, humillaciones, imposibilidad de conjugar vida laboral y familiar, etc. Y nadie hace nada!!! Es increible que nadie les pare un poco los pies, teniendo en cuenta que luego se jactan de sus beneficios tan y tan abultados. En este sentido Europa todavia termina en los pirineos, ¿Cambiara alguna vez?
29
Balbo
- 06-01-2009 - 14:32:08h
Pues a ver si suben un poco el nivel, porque se ve cada cosa....Por cierto , los requisitos para las chicas con lo de la "discriminación positiva"son absurdos; mi médica tuvo las mismas pruebas a superar que sus compañeros varones ¿Por qué ocurre esto en el Ejército?
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