P. E. - Ibiza - 21/02/2007
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó ayer que haya habido fallos de coordinación entre los Ministerios de Trabajo, Interior, Fomento y Asuntos Exteriores durante la crisis de los 229 náufragos del Marine I, que llevan 10 días en Mauritania sin que se sepa cuándo podrán ser repatriados a la India, como pretende el Ejecutivo. Además, pidió a los críticos que esperen a la solución definitiva de un tema tan complejo, antes de emitir juicios. El presidente anunció que hoy mismo expondrá estas ideas, durante la sesión de control que se celebrará en el Congreso de los Diputados.
"El Gobierno ha trabajado en dos direcciones: asegurar las condiciones humanitarias, los derechos de las personas y la ayuda que necesitaba el barco y, en segundo lugar, para que se cumpla la legalidad, lo que exige mandar un mensaje concreto a las mafias que trafican con seres humanos. Ese mensaje es que serán repatriados. Se trata de un número elevado de personas y todo esto lleva tiempo. Para hacer una evaluación, es preciso esperar al resultado final", insistió Zapatero. "No he advertido ninguna descoordinación", añadió, cuando se le preguntó precisamente por la actuación de los Ministerios de Trabajo, Interior, Fomento y Exteriores.
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- 21-02-2007
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