Pavarotti abandona el hospital
El tenor italiano deja la clínica dos semanas después de ser ingresado
El tenor italiano Luciano Pavarotti abandonó ayer el Policlínico de Modena, su ciudad natal, en el que se encontraba internado desde el pasado 8 de agosto a causa de un "estado febril", según confirmó el propio hospital. Pero los tratamientos no terminan para el tenor, quien continuará recibiendo cuidados médicos en su casa, tanto de oncología como de hematología.
El comunicado informaba sobre esta buena noticia, justo dos semanas después de que Pavarotti, de 71 años, fuera ingresado con un estado febril, que ya "ha superado", según los médicos. Esta mejora y "la estabilización del cuadro clínico permiten al paciente poder continuar la convalecencia en la serenidad del ambiente familiar".
Desde hace varios años, el estado de salud del artista ha empeorado considerablemente y ya tuvo que ser operado en 2006 en Nueva York de cáncer de páncreas y desde entonces no ha vuelto a pisar los escenarios. Esta enfermedad limita ahora su vida diaria y una simple fiebre, tal y como ha sucedido puede suponer para Pavarotti un riesgo.
Debido a su retirada de los escenarios, el cantante pasa mucho más tiempo con su actual mujer Nicoletta y con la hija pequeña de ambos, Alice, con las que pasaba unos días de vacaciones cuando tuvo que ser ingresado.
Proyectos de futuro
Pero a pesar de su estado de salud, el tenor nunca dejó de trabajar y de buscar nuevos proyectos. Así, el mes pasado su representante, Terri Robinson declaró a medios italianos que el cantante planeaba publicar un nuevo álbum en próximas fechas. Con estas declaraciones, el manager del italiano quería desmentir las declaraciones de una de las hijas mayores del tenor, Giuliana, había realizado en una entrevista y en las que aseguraba que su padre estaba consciente de que "moriría pronto".
Aunque estas declaraciones tampoco son del todo ciertas, según señaló la propia Gliuliana, quien tras el escándalo que generaron sus palabras salió a aclarar que la revista italiana había distorsionado las mismas y que la salud de su padre era cada día más fuerte y que continuaría su carrera musical hasta donde su edad se lo permita.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Últimas noticias
‘Cachitos Nochevieja’ celebra los primeros 2000 con el canto del cisne de Sonia y Selena y una nueva ristra de rótulos irónicos
Estados Unidos busca sobrevivientes tras un ataque contra tres presuntas narcolanchas
El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
Trump retira de momento a la Guardia Nacional en Chicago, Los Ángeles y Portland tras un varapalo judicial
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































