EFE - Melburne (Australia) - 25/01/2008
El español Rafael Nadal estaba disgustado por su derrota en semifinales del Abierto de Australia ante el francés Jo-Wilfried Tsonga. Quería regresar a casa cuanto antes, así que no le importó volar tantas horas en el típico asiento apretado de clase turista, algo totalmente inusual en los deportistas de élite.
Al parecer, a su llegada al aeropuerto de Melburne, el jugador español se encontró con que sólo quedaba pasaje en clase business en el tramo hasta Singapur. Desde allí hasta Fráncfort, todo el vuelo estaba lleno.
Sus ayudantes ya le habían colocado en la lista de espera para otros dos vuelos posteriores, pero el tenista decidió volver a casa en clase turista y no tener que esperar más, ha confirmado su relaciones públicas.
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