JOSÉ REINOSO - Pekín - 29/12/2009
De nada sirvieron las peticiones desesperadas de clemencia de sus familiares. De nada sirvieron las intermediaciones del primer ministro británico, Gordon Brown. De nada sirvieron las alegaciones de sus abogados de que padecía una enfermedad mental. El Gobierno chino se mostró inmisericorde y rechazó paralizar la aplicación de la sentencia máxima. Akmal Shaikh, un ciudadano británico de 53 años, fue ejecutado este martes por narcotráfico. Se trata del primer europeo al que se aplica la pena capital en China desde 1951, según la organización no gubernamental contra la pena de muerte Reprieve, que ha proporcionado apoyo legal a la familia.
La situación en Estados Unidos. Los países retencionistas y abolicionistas. -
Brown: "Condeno la ejecución de Akmal Shaikh de la forma más contundente"
El ajusticiamiento ha provocado el rechazo frontal de Londres y las organizaciones de derechos humanos, que han intentado en vano la revisión del veredicto desde que fue dictado hace más de un año y han criticado que no haya sido tenida en cuenta la salud mental de Shaikh. "Condeno la ejecución de Akmal Shaikh de la forma más contundente, y estoy horrorizado y decepcionado porque nuestras continuas peticiones de clemencia no hayan sido atendidas. Estoy particularmente afectado por que no se [le] haya realizado una evaluación mental [durante el juicio]", ha declarado en un comunicado un enojado Brown.
Choque entre Pekín y Londres
Pekín no se ha inmutado. "Nadie tiene derecho a hablar mal de la soberanía judicial china. Manifestamos nuestro gran descontento y total oposición a las acusaciones sin fundamento británicas", ha dicho Jiang Yu, la portavoz de Exteriores. "Esperamos que el lado británico pueda ver este asunto de forma racional y no cree nuevos obstáculos en las relaciones bilaterales. Este es un caso criminal aislado sin relación con otros asuntos".
Shaikh fue detenido en septiembre de 2007 en el aeropuerto de Urumqi, capital de la región autónoma de Xinjiang, con cuatro kilos de heroína. Había volado desde Tayikistán. Reprieve asegura que fue engañado por una banda de criminales para que transportara la droga en una maleta, de la cual él declaró que desconocía el contenido, bajo la promesa de que le ayudarían a emprender una carrera en el mundo de la música pop. La organización afirma que Shaikh -de ascendencia paquistaní y con cinco hijos- padecía desorden bipolar, una enfermedad maniaco depresiva, y vivía un delirio cuando creyó que iba a China a grabar un disco que promovería la paz mundial.
Según Reprieve, dos ciudadanos británicos, Paul Newberry y Gareth Saunders, afirman que ayudaron a Shaikh a grabar una canción en Polonia. "Sufría claramente una falsa ilusión y a mí me pareció que era un caso maniaco depresivo particularmente grave", señaló Newberry. El Tribunal Supremo chino argumentó, sin embargo, que las pruebas aportadas por la parte británica sobre la salud del reo eran "insuficientes", y justificó el empleo del castigo máximo como disuasorio. "El uso de la pena capital para crímenes graves y que suponen una amenaza relacionados con las drogas es beneficioso para infundir miedo y prevenir el narcotráfico", señaló el tribunal. Pekín asegura que los derechos del detenido fueron garantizados en todo momento. Akmal fue informado el lunes de que la sentencia iba a ser aplicada al día siguiente por dos primos que le visitaron en Urumqi.
La ejecución ha tenido lugar en plenas fiestas navideñas, al igual que la condena a 11 años de cárcel, el viernes pasado, del principal disidente chino, Liu Xiaobo, por sus peticiones de reformas democráticas; fechas que parecen haber sido cuidadosamente elegidas por Pekín para minimizar el impacto de ambas noticias en la opinión pública internacional.
Con su impasibilidad ante las peticiones de clemencia en el primer caso y de liberación, en el segundo, el Gobierno ha querido mostrar que no admite presiones exteriores sobre la ecuanimidad de su sistema judicial y lo que considera asuntos internos. Pero al mismo tiempo es consciente del daño potencial que ambos casos suponen para su imagen internacional, y ahí puede residir la razón de que haya decidido llevarlos adelante en unas fechas en que sabe que tienen menos repercusión en Occidente.
"La muerte de Akmal Shaikh es una triste acusación del mundo hoy, y particularmente del sistema legal chino (...) En Reprieve, estamos asqueados por lo que hemos visto en este caso", ha dicho Sally Rowen, responsable legal del equipo sobre la pena de muerte de esta organización. Al menos 1.718 personas fueron enviadas al patíbulo el año pasado en China, según la organización de derechos humanos Amnistía Internacional. La fundación estadounidense Dui Hua estima que el número de ajusticiados fue de 6.000, según datos recabados entre funcionarios locales. La cifra real se desconoce, ya que Pekín la considera secreto de Estado.
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207
Argentino
- 30-12-2009 - 13:27:58h
Y al final de tanto firulete en Estados unidos te matan igual.Sobre todo si tienes el color equivocado.Pero si eres muy muy carnicero te dan un arma y te mandan a Afganistán.Y si tienes problemas de papeles te contratan desde Blakwater.Y si la ley no da para matarlo legalmente,pero corresponde,lo liberan y al mes muere de muerte natural.
206
Asturcon
- 30-12-2009 - 13:19:40h
Sócrates, que desocupado estás.
205
caló
- 30-12-2009 - 12:58:14h
Para los que tienen la insensatez de comparar la aplicación de pena de muerte en China y los EEUU: 1) El código penal de los EEUU y la Constitución prohibe explícitamente la pena de muerte para enfermos mentales. 2) El Informe de la Amnesty International (lo acabo de leer en la página de esta organización), que salió ya hace tiempo, cita tan sólo 3 casos de ejecuciones de asesinos que padecían esquizofrenia. 4) en el mismo informe, AI expone que China comunista es el país que más TORTURA Y EJECUTA QUE LOS DEMÁS PAÍSES. Un bonito detalle: al ejecutar a un condenado, las autoridades mandan la factura de las balas utilizadas para matar a su ser querido a la familia del asesinado. 5) En los EEUU se condena a la pena de muerte sólo en los casos de asesinatos particularmente brutales, o premeditados, o con violación. Para llegar a ser ejecutado, un asesino condenado tiene que agotar todas las instancias, lo que dura normalmente 20-25 años. El último ejecutado en Los Angeles (hace unos seis de meses) fue condenado en 1983 (!!!) por haber asesinado a 3 personas en un robo. 6) Por otro lado, en China comunista la pena de muerte se condena incluso para los delitos económicos, el proceso judicial es una farsa, al sospechoso se le tortura para sacarle una confesión, falsa en muchos casos (Amnesty International). La sentencia no se puede recurrir, y al condenado se le ejecuta dentro de unos días después de la sentencia.
204
Carlos
- 30-12-2009 - 12:56:38h
A mediados del Siglo XIX, China vivió humillada y subyugada por la droga que los estados traficantes occidentales, moralmente superiores a su entender, le ofrecían al amparo de vergonzosos tratados. A nadie debe sorprender que el ahora gigante mundial reaccione con violencia suprema ante quien intenta introducir de nuevo el veneno en sus fronteras. Mal país para los traficantes. Están más cómodos por España.
203
irma
- 30-12-2009 - 12:38:31h
el hombre cometió un delito, tráfico de drogas y como eso está penado en la China, la condena es justa. da igual su estado mental, cometió un delito y lo ha pagado con las penas establecidas por la ley china. si no quieren la pena de muerte, que luchen contra ella en todos los países donde está vigente, no solo en el China, como en estados unidos
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Akmal Shaikh, británico de 53 años era ejecutado anoche en China. Las autoridades no han escuchado las peticiones de clemencia de ciudadanos y familiares del reo, ni siquiera del Gobierno de Reino Unido.
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