EL PAIS en kiosko y más

Domingo, 12/2/2012, 15:04 h

ELPAIS.COMInternacional

Terremoto en Haití

Cuadernos de Haití

El enviado especial de EL PAÍS a la isla, Ramón Lobo, cuenta el día a día después del terremoto que asoló la capital

12/02/2010

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 25 votos
Imprimir Enviar
 

Linda y Beewolf no tienen una casa como la nuestra - En el Delmas Country Club de Petionville no se juega al golf. Faltan jugadores y el césped exquisito necesario para que ruede la bola. Sobran las personas que como Linda y Beewolff lo convirtieron en su residencia.

Más información

El vendedor de llamadas telefónicas - En Puerto Príncipe empiezan a brotar negocios que lo mismo venden electricidad para alimentar móviles que botes de leche concentrada

En la avenida de La Saline de Puerto Príncipe, una de las más vulnerables a las inundaciones, ondean dos grandes banderas venezolanas. Una pertenece a la embajada; la otra, a un pequeño destacamento militar enviado por Hugo Chávez tras el terremoto. Entre ambas se encuentran estacionados decenas de Hummvees y otros vehículos del Ejército de Estados Unidos y son numerosos los soldados norteamericanos que se mueven por las instalaciones. El contraste resulta llamativo.

Más información

"Dígale a la gente que no se canse de ayudar"

'Le Nouvelliste', un periódico que a duras penas sobrevivía en Haití antes del seísmo, se ve obligado ahora a centrarse en la Red tras perder su vieja rotativa

Más información

Guerra papel-Internet en Puerto Príncipe - Puerto Príncipe se colma los domingos de cánticos y palabras vociferadas por pastores cristianos que imitan a los predicadores estadounidenses. Unos fueron a cursillos de declamación y miedo; otros, aprendieron con la televisión. Aquí no hay tanto negocio como allá aunque sean muchos los fieles pues las colectas son míseras donde abunda la miseria. Tampoco ayudan en exceso las circunstancias ambientales, que a nadie le asusta la amenaza del infierno cuando ya vive en él.

En el buque español destacado en Haití para ayudar a la población tras el terremoto han nacido ya tres bebés

Más información

La ciudad que vive en el infierno canta a dios - En Carrefour Feville, uno de los barrios de peor fama de Puerto Príncipe, la destrucción alcanza al 60% de los edificios. El terremoto arrasó 19 de sus 27 escuelas públicas y las que quedaron en pie tienen tantas grietas que nadie se atreve a entrar. El hospital para enfermedades pulmonares está en ruinas, lo mismo que las seis clínicas de atención primaria. También se hundieron bastantes iglesias, que el seísmo no respetó credos ni dioses.

El pintor de los colores vivos -azules y verdes-, de los soles majestuosos y las formas redondas en unos lienzos que transmiten fuerza y optimismo, no ha sido capaz de empezar uno nuevo desde el terremoto del 12 de enero .

Más información

Vida y muerte a bordo del Castilla

En el callejón donde yacen los restos de lo que fue la Escuela Tecnológica Sainte Trinité, una enorme excavadora hidráulica de color amarillo blande su pala como quien mueve un florete. El conductor parece empeñado en doblar a golpes y empellones el amasijo de hierros para dejarlos apartados a un lado de la calle. La máquina se mueve hacia delante y hacia atrás con una rapidez insólita para su tamaño y peso, lo que mantiene a raya y alerta a una pléyade de buscadores y curiosos.

Más información

El barrio que aprendió a dejar de disparar

Apenas pueden mover el saco de 50 kilogramos de arroz. Lo arrastran un poco hasta que se cansan; tratan de transportarlo en un columpio improvisado con plásticos cruzados pero unos metros más allá, Manoucha, la más baja, se queda sin fuerza y deja caer su lado. Ella y Beatriz no son las únicas mujeres en dificultades durante el reparto de ayuda humanitaria en el puerto de la capital.

Más información

El pintor que vio un cuadro negro - Florvie Dieuveson tiene 10 años y parece feliz. Brinca entre los voluntarios armado con una botella de plástico verde y una goma elástica atada. De ese estrafalario instrumento obtiene música a la que acompaña con una letra inventada por él que trata del terremoto, los muertos y las personas como él y su madre que se quedaron sin hogar.

Más información

La mujer que maneja la gran excavadora - A François Luckner se le aparecieron los santos mientras estaba en la escuela el 12 de enero, el día del gran terremoto . Tiene 18 años y una mirada triste, sin brillo, de quien se le han terminado de golpe las lágrimas que una persona tiene para toda la vida.

Más información

Beatriz y Manoucha ya pueden comer arroz - Puerto Príncipe no es Nueva York aunque sus 140 bomberos merecen un lugar de honor en la historia de los héroes anónimos.

Más información

El guitarrista de Puerto Príncipe - El terremoto demolió la casa de enfrente y otras muchas del barrio pero el callejón donde murió Ricardo Ortega hace casi nueve años se mantiene intacto.

Más información

El joven que lava la ropa - "Cuando todo Puerto Príncipe era una morgue al aire libre, su cementerio más célebre, el inaugurado en 1800 y considerado patrimonio histórico y cultural, luchaba por evitar que se le escaparan los muertos."

Más información

Los 140 bomberos contra el terremoto - "Al atardecer, cuando el sol afloja sus calores, cientos, quizá miles, de haitianos escarban en los escombros de las casas derruidas, martillean hierros retorcidos y hojalatas varias y se llevan puertas, contraventanas, cañerías, tubos y clavos."

Más información

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 25 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Twitter

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

kiosko y más

Otras ediciones

Última hora

 
 
 
 
 
asociados

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)