ISABEL FERRER - La Haya - 03/11/2009
Radovan Karadzic acudirá hoy a la vista donde se decidirá el futuro de su enjuiciamiento ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). En una nota remitida a los jueces, el ex líder político serbobosnio asegura que desea encontrar una solución "que derive en un proceso rápido y justo". "Sigo preparando mi defensa y espero ansioso el momento de mostrarla", afirma.
De todos modos, mientras no le concedan una prórroga "de entre ocho y diez meses para ordenar sus papeles", sus asesores legales no creen que esté dispuesto a cooperar. Cansado de sus desplantes, el tribunal le invitó a reflexionar. De no hacerlo, puede imponerle un abogado de oficio por considerar que su actitud invalida su derecho a representarse.
La estrategia de Karadzic parece centrada ahora en ganar tiempo. Lejos quedan sus intentos de desacreditar al TPIY negando su competencia o alegando inmunidad. Su imagen es la de un político que espera "defender a la nación serbia como se merece y demostrar que era un civil sin mando para ordenar masacres", tal y como afirma.
La fiscalía, que ayer cerró su turno de alegaciones, sostiene lo contrario. Si la pasada semana le llamó "comandante supremo de las fuerzas nacionalistas del odio y el miedo", ayer se centró en Srebrenica (con 8.000 musulmanes asesinados) y Sarajevo (12.000 civiles muertos). De la primera se exhibieron documentos y grabaciones telefónicas. De Sarajevo, cercada durante 43 meses, el fiscal Alan Tieger dijo que había sido objeto de "una campaña de bombardeos y disparos de francotiradores dirigidos contra los civiles por orden del acusado".
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- 03-11-2009
La prueba de los crímenes contra la Humanidad en Irak