EFE - Río de Janeiro - 07/03/2009
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lamentó ayer la posición que asumió la Iglesia al excomulgar a los médicos que practicaron legalmente un aborto a una niña que esperaba gemelos tras haber sido violada por su padrastro.
"Como cristiano y como católico lamento profundamente que un obispo de la Iglesia católica tenga un pensamiento conservador como éste", declaró el presidente brasileño sobre la polémica suscitada por el aborto practicado el jueves a una niña de nueve años por médicos de un hospital público de Recife (norte de Brasil).
"No es posible permitir que una niña violada por un padrastro tenga ese hijo, incluso porque la vida de la niña corría riesgo", agregó Lula. El arzobispo de Olinda y Recife, José Cardoso Sobrinho, afirmó el miércoles que los adultos que tuvieron alguna participación en esa decisión incurrieron en una acción que se castiga con la excomunión.
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