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Miles de obreros británicos se manifiestan contra los trabajadores extranjeros

La protesta iniciada hace cuatro días en una refinería se extiende a todo el sector energético

PATRICIA TUBELLA | Londres 30/01/2009

 
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La huelga puntual que arrancara hace cuatro días en una refinería de Lincolnshire contra el empleo de trabajadores extranjeros ha acabado extendiéndose por la geografía británica como una mancha que sugiere ciertos tintes xenófobos. Miles de empleados de diversas plantas energéticas en Inglaterra, Gales y Escocia salían este viernes a la calle para reclamar al Gobierno laborista la adopción de medidas proteccionistas que detengan la proliferación de contratos con compañías foráneas, un recurso que abarata los costes y suele traducirse en el empleo de mano de obra procedente sobre todo del este de Europa.

Protestas en el Reino Unido contra el aumento de los empleados extranjeros

VIDEO - AGENCIA ATLAS - 30-01-2009

Miles de trabajadores británicos del sector del petróleo, han salido hoy a la calle para protestar contra la proliferación de contratos con empresas extranjeras y la presencia cada vez mayor de trabajadores extranjeros. - AGENCIA ATLAS

    Reino Unido

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    A FONDO

    Capital:
    Londres.
    Gobierno:
    Monarquía Constitucional.
    Población:
    60.943.912 (est. 2008)

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El núcleo de la protesta se centra en la promesa de Gordon Brown, al poco de asumir el cargo como primer ministro (junio 2007), asegurando que velaría por procurar "empleos británicos a los trabajadores británicos". Ese falso y populista compromiso -el gobierno no puede frenar el libre tránsito de trabajadores entre los países de la Unión Europea- ha acabado volviéndose en su contra en un contexto de crisis económica cuyas estadísticas de desempleo ya rozan los dos millones de personas (6,1% de la población activa). Y el mensaje ultraproteccionista, de tremendo calado entre las clases más golpeadas por la recesión, es explotado ahora más que nunca por la ultraderecha del Partido Nacional Británico (BNP, en sus siglas inglesas), que presenta claros visos racistas.

El origen de las protestas

La mecha de las movilizaciones prendía en la refinería de Lindsey (nordeste de Inglaterra) a raíz del contrato para la construcción de una planta de desulfurización que la empresa Total ha suscrito con el grupo italiano IREM. La población de la zona alega que los más de quinientos trabajadores contratados por esta última firma son italianos y portugueses venidos expresamente para acometer el proyecto, excluyendo a la mano de obra local que empieza a engrosar las abultadas cifras de paro. Los sindicatos británicos aducen que ese gesto obedece a motivos de ahorro, mientras que la firma implicada esgrime la carencia de trabajadores cualificados entre la oferta local. Total ha garantizado que la operación no entrañará "despidos directos" en su factoría, pero los obreros desconfían de la promesa.

"La nuestra no es una manifestación contra los trabajadores extranjeros, sino contra las compañías que discriminan a los trabajadores británicos", aseguraba Bobby Buird, dirigente del sindicato mayoritario, Unite, añadiendo que "reivindicar nuestro derecho al trabajo no es una lucha xenófoba". Algunos medios británicos, encabezados por The Times, apuntaban sin embargo la presencia del elementos del BNP en la trastienda de las protesta y reorientando su lemas contra la mano de obra foránea.

"Permanezcan en casa"

Como medida de precaución, los responsables de Total recomendaban a los contratados extranjeros de su planta de Lindsey que permanecieran en sus viviendas, mientras un millar de trabajadores británicos se manifestaban pacíficamente y rodeados por un importante dispositivo de seguridad frente a la sede de la compañía reclamando al ejecutivo la protección de sus empleos. A esa consigna acabaron sumándose otros mil huelguistas en la proveedora de gas Milford Haven, al oeste de Gales, y centenares de empleados de seis grandes compañías energéticas escocesas, de una segunda refinería del nordeste de Inglaterra o de una estación eléctrica galesa, entre otros paros de ámbito más reducido. El comité de empresa de la planta nuclear de Sellafield (noroeste) también debatía el apoyo a los huelguistas.

El suministro energético en las islas británicas está por el momento garantizado, aunque la protesta amenaza la ya precaria estabilidad del gobierno de Gordon Brown, situado 12 puntos por debajo de la oposición conservadora en las últimas encuestas. "Entiendo la ansiedad de la gente sobre sus trabajos. Nuestra acción se dirige a garantizar que puedan retenerlos, a ayudar a quienes pierden su empleo para que encuentren otro y a alentar la formación de los jóvenes. Ese es el modo correcto de encarar el problema", declaraba el primer ministro desde el Foro de Davos. Pero el hincapié que hizo Brown en la necesidad de evitar la tentación proteccionista difícilmente contribuirá a calmar los ánimos de unos huelguistas que han proclamado la globalización como su bestia negra.


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Comentarios - 6

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  • 6

    Albert - 30-01-2009 - 21:46:38h

    Lógico puesto que estan arruinando la nación

  • 5

    Pepe - 30-01-2009 - 21:34:46h

    Os parece raro esta actitud?. En España dentro de poco, la gnte está muy quemada con la bajada de sueldos a cuenta de los extranjeros. A quién pedimos responsabilidades?, a los que los contratan o a los que han creado el problema?

  • 4

    Miguelmalaga ( http://elhogardelaspalabras.blogspot.com ) - 30-01-2009 - 21:33:15h

    Si vamos a empezar así, achacándole la crisis económica a los más débiles, estamos perdidos. No hay que mirar abajo al buscar a los culpables, sino arriba. Ayer Obama se indignó, con toda la razón del mundo, contra los ejecutivos de un banco salvado con dinero público que pretendían comprar un jet privado de lujo con parte de los dividendos. Una desverguenza increíble. Estamos pagando con nuestros impuestos los lujos de los ricos.

  • 3

    Lo que hay que oir - 30-01-2009 - 21:31:46h

    Si esto lo propone un político, decimos que es un neonazi. Pero como lo proponen los sindicatos, que tienen patente de corso, aquí no pasa nada. Pues a mí me parcen xenófobos y racistas, la verdad.

  • 2

    luk - 30-01-2009 - 21:31:24h

    Ahora tendríamos que salir diciendo nosotros que los ingleses son unos racistas etc....., como dice el dicho se ve la paja en el ojo ajeno .............

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Trabajadores de la refinería de Lindsey participan en una protesta.- EFE

 
 
 
 
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