La ONU pone freno a Costa Rica y Nicaragua en su disputa fronteriza
El Tribunal de Justicia ordena a ambos países que se abstengan de enviar tropas o civiles al Río San Juan, objeto del conflicto
El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) ha ordenado a Costa Rica y Nicaragua que se abstengan de enviar tropas, policía o personal civil de cualquier tipo al río San Juan, hasta que se resuelva la disputa fronteriza que les enfrenta. El Gobierno costarricense había pedido a los jueces que adoptaran medidas provisionales para paralizar la construcción, en su territorio, y por parte de Managua, de un canal para conectar el río San Juan con el mar Caribe. A consecuencia de las obras, el río entraría en la laguna Los Portillos, ambos de Nicaragua. Según Costa Rica, sin embargo, la ruta elegida atraviesa la isla Portillos / Calero, que es suya. Se había violado, por tanto, su soberanía territorial. Como el caso no está aún resuelto, el TIJ, máximo órgano judicial de Naciones Unidas, ha exigido a las dos partes "que eviten todo acto que pueda agravar el diferendo". También deberán informar del cumplimiento de estas disposiciones. El Tribunal sí permite a Costa Rica que proteja los humedales de Isla Calero, ubicados en el área en litigio y de gran valor silvestre.
La decisión del Tribunal de Naciones Unidas, con sede en La Haya, ha contentado a las dos partes. Costa Rica se ha mostrado satisfecha porque ya no habrá más soldados nicaragüenses en su suelo. "Se le ha dicho a Nicaragua que pare en su comportamiento abusivo y agresivo de invasión de un terreno nuestro. Incluso se nos ha dicho que la lucha contra el crimen debe resolverse dentro de cada territorio, y no en la zona disputada", ha señalado René Castro, ministro de Exteriores costarricense. A Nicaragua le parece bien la decisión, ya que podrá seguir con las labores de dragado en el río San Juan. "Lo otro es una disputa por un pequeño territorio", en palabras de Calos Argüelles, embajador de Managua en Holanda.
El contencioso sobre el río San Juan enfrenta a Costa Rica y Nicaragua desde 2010. El río, de todos modos, ha sido una fuente de conflicto en los dos últimos siglos. En 2009, el propio Tribunal de la ONU estableció las normas para su manejo. A Costa Rica le correspondió la navegación. En manos de Nicaragua quedó regular el tráfico fluvial.

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