Domingo, 12/10/2008

ELPAÍS.COM Internacional

 

Un nuevo país europeo

Solana pide calma a Serbia si quiere un acuerdo con la UE

Los Veintisiete censuran los ataques a las legaciones diplomáticas en Belgrado

RICARDO M. DE RITUERTO - Bruselas - 23/02/2008

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 25 votos
Imprimir   Enviar

La Unión Europea, dividida ante la proclamación de independencia de Kosovo, reaccionó ayer al unísono para protestar por los asaltos a legaciones diplomáticas occidentales en Belgrado y exigir a las autoridades la restauración del orden al tiempo que llamaban a la calma de la calle.

¿Consideras similar el caso kosovar al del País Vasco?

ENCUESTA - 21280 - Resultados

La noticia en otros webs

Las algaradas despertaron a Bruselas de su anterior complacencia ante el aval al secesionismo. Pero la inercia también se impuso. Javier Solana habló de la necesidad de que haya una atmósfera de calma para lograr un acuerdo entre la UE y Serbia. "Estos actos no llevan a ninguna parte", manifestó el alto representante de la UE en Brdo (Eslovenia), adonde había acudido a una reunión informal de ministros de Defensa europeos. "Hay que volver a la calma y recuperar el clima propicio a los contactos que permitan avanzar hacia un acuerdo de asociación y estabilidad" entre Belgrado y la UE, insistió el coordinador de la diplomacia europea.

Ese acuerdo es un paso previo a la hipotética integración de Serbia en la UE y fue interpretado en su día como un gesto amable hacia Belgrado al tiempo que se ultimaba el golpe sobre Kosovo. Holanda lo vetó y como alternativa se ofreció un preacuerdo, repudiado por los serbios ante lo que consideran un acto hostil comunitario en Kosovo. Volver a esgrimir ayer el acuerdo fue una muestra de irrealismo político de los responsables comunitarios, sorprendidos por las algaradas de Belgrado. Los serbios reclamaban ayer Kosovo, no acuerdos con la UE.

Alemania, Francia y la presidencia eslovena de la Unión, entre otros, expresaron su rechazo a lo ocurrido en Belgrado, calificado como inaceptable, mientras la atmósfera se cargaba con las reclamaciones de independencia de los serbios de Bosnia y las confusas manifestaciones del embajador ruso ante la OTAN, el nacionalista Dmitri Rogozin.

El embajador de Vladímir Putin pareció insinuar una hipotética reacción armada de Rusia en caso de que las cosas se desbordaran en Kosovo. Ante responsables aliados, Rogozin atribuyó la alarma causada a un error de interpretación de sus palabras. Según él, su alusión al empleo de "una fuerza brutal" no debe interpretarse como fuerza militar, sino diplomática.


Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 25 votos

¿Qué es esto?Compartir:

delicious  digg  technorati  yahoo meneame wikio

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Otras ediciones

 
 
asociados otros medios

© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

© Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 7900