P. ORDAZ - Tegucigalpa - 07/11/2009
Antes del golpe, Ángel David ya vivía aquí, en esta colonia de Tegucigalpa donde el único espacio verde y horizontal es el cementerio, así que los críos aprovechan un agujero de la tapia para jugar al fútbol o al escondite entre las tumbas de sus abuelos. El panorama de Ángel David no era muy halagador. Compartía ocho metros cuadrados de una chabola de madera con su padre, jardinero en paro, su madre, recién embarazada de su quinto hijo, y sus hermanos, el mayor de 16 años y el más pequeño de dos. No tenían cuarto de baño, porque se lo llevó cuesta abajo el último temporal, pero sí electricidad y teléfono, buena educación y ropa milagrosamente limpia.
La inseguridad deja un saldo de 14 muertos al día y un sinfín de detenidos
Pero llegó el golpe y la vida de Ángel David, que ya no era buena, empezó a ser peor. Su país, el segundo más pobre de América Latina, empezó a recibir las sanciones de la comunidad internacional y su 70% de pobres (el 40% malvive con menos de un dólar al día) se fue quedando aún más desamparado. El padre de Ángel David tenía cada vez menos trabajo. Su madre, menos dinero para hacer juegos malabares. Él, menos horas de clase. Por si fuera poco, los días que el Gobierno de Roberto Micheletti decretaba el toque de queda, todos tenían que salir corriendo por temor a la policía. Todos los días llegaron a tiempo a su casa, menos el 21 de septiembre.
Aquel día se había extendido por Honduras el rumor de que el presidente Manuel Zelaya había conseguido regresar al país en secreto. Para celebrarlo, sus partidarios convocaron concentraciones en distintas zonas de Tegucigalpa y el padre de Ángel David decidió acudir a la de la colonia 21 de febrero, contigua a la suya. De regreso a casa, rayando el toque de queda, acortaron por un callejón. Se sobresaltaron con el ruido de una moto que se acercaba. Miraron hacia atrás. Dos policías iban a bordo. El de atrás los apuntó. Se escucharon cinco disparos. Ángel David, de 13 años, cayó redondo al suelo. Con un tiro en la espalda.
Ha pasado un mes y medio. El taxista se adentra por la colonia 23 de junio. El vehículo apenas puede avanzar entre las piedras -la única calle asfaltada hace tiempo que quedó atrás- y el miedo que le infunden los grupos de muchachos apostados en las esquinas. Hay un momento en que ya no se puede seguir en coche. La madre, Nelly Rodríguez, invita a pasar a su única habitación, ordenada y limpia, y presenta orgullosa a sus hijos, educados y bien vestidos. Su relato de lo que pasó es exacto y conciso y en él aparece sin maquillaje la realidad de Honduras tras el golpe: "Mi esposo y mis hijos venían andando lentamente, y los policías pudieron ver que había dos niños, pero aun así les dispararon por la espalda. La bala afectó a los intestinos, el colon, el bazo, el hígado y también parte del pulmón. Enséñale la cicatriz al señor...".
Ángel David se levanta obediente. Tiene la huella del disparo en la espalda y la gran cicatriz de la operación. ¿Qué sentiste en ese momento? "Angustia, señor". ¿Y dolor? "También". ¿Y perdiste el conocimiento? "Sí". ¿Cómo es la angustia? "Pensar que te vas a morir". ¿Y tuviste miedo? "Sí". ¿Y lloraste? "No".
Nelly Rodríguez continúa contando: "Lo operaron de emergencia. Estuvo a punto de morir. Tres horas duró la operación y estuvo como cinco días en coma. Hasta que empezó a abrir los ojos y a platicarme a mí. Estuvo con oxígeno y con bastantes medicamentos que le pusieron en el Hospital Escuela. Pero como no tenían todos los medicamentos que él necesitaba, tuvimos que comprarlos nosotros. No había ni agujas ni esparadrapo ni algodón. Ni suero".
Lo que viene demuestra hasta qué punto los protagonistas del golpe han perseguido a los resistentes: "Un día llegó una fiscal y me dijo: mire, yo soy representante del derecho al menor y usted tiene riesgo de perder a sus niños, porque el culpable de lo que le pasó a su hijo no es el policía que le disparó, sino que es usted. Me dijo que la culpable era yo". Nelly se pone a llorar, un llanto lento y silencioso que conmueve. Los críos, a su alrededor, prestan atención. "Y me lo dijo cuando mi hijo estaba en coma, allí mismo, delante de su cama. Sí. Me dijo que no era culpable el policía, sino yo...". Nelly fue amenazada con no devolverle a su hijo, hasta que la organización Cofadeh, que se ocupa de los familiares de los detenidos y los desaparecidos en Honduras, acudió a protegerla.
La historia de Ángel David es una más de cientos de casos dramáticos. Según Unicef, "1.600 niños hondureños menores de cinco años han muerto desde el 28 de junio de 2009, a razón de 13 niños al día". La desnutrición y la pésima atención sanitaria ante epidemias como la del dengue hemorrágico son algunas de las causas. Cada día, unos 60 niños ingresan en el hospital de Tegucigalpa aquejados de esta enfermedad. Pero no hay modo de atenderlos por falta de medios. Todo ello en medio de una ola de violencia que deja 14 muertos diarios y un sinfín de detenciones ilegales.
Es verdad que la vida en Honduras no era buena antes del golpe, pero ahora es peor. ¿Verdad, Ángel David?
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- 07-11-2009Página 1 de 21
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Solidaria
- 09-11-2009 - 13:12:14h
Zelayista (96). Estoy totalmente de acuerdo en que en Honduras (y en el mundo) se necesita mas igualdad social. Pero de donde sacas que Zelaya nos la hubiera dado??? Zelaya lo unico que hizo fue robarse todo lo que pudo , tirandoles migajas a los pobres para que creyeran que le interesaban y asi echarselos en el bolsillo. Eso se llama "Populismo". Busca la definicion y veras como lo reconoces.
104
antonio
- 09-11-2009 - 08:36:06h
ahora resulta que a los del psoe y sus medios les preocupa la miseria en honduras, tuvo que haber una transición de gobierno que no les son agradables y ya ven miseria donde yá la hubó, pero con zelaya no les convenia mencionarla, y si hay mas miseria es porque la EU y todos los del Alba y secuases han ahogado al pueblo hondureño mas en la miseria imponiendo bloqueos tanto financieros y economicos, como recortes de ayuda humanitaria a honduras, pedidas a toda vos por la mania de grandesa de zelaya en su cobarde exilio. O sea, la vida en Honduras no era buena antes del golpe, pero ahora es peor, gracias a todas las restricciones economicas de Esapña y EU y las medidas ingerencistas de los aliados de Zapatero, el chavez y todos los demas. Ustedez trajeron mas miseria, ? Verdad, P. ORDAZ?
103
francisco obando
- 09-11-2009 - 05:04:28h
Aqui en Honduras estamos tan acostumbrados a convivir con la miseria que cosas como estas ya no conmueven y si a esto lo unen la pasion de la politica, lo terminan de arruinar todo.- Y es que aqui la politica ha hecho de Honduras un pais mas miserable, ellos los politicos, nos tienen en esta situacion, han acabado con la educion, la salud, la infraestructura y ahora con el Golpe Militar-Civil han acabado con la dignidad de los hondurenos. Este senor Michelletti es un gran reesponsable de la crisis y no engana a nadie, solo se engana el mismo y los acomodados, corazones de pidra y cerebros embruteesidos que lo siguen. QUE PENA DAN, FUERA DEL PODE GOLPISTAS!!!
102
celia
- 09-11-2009 - 03:56:58h
La verdad que no es como lo dicen que estarian haciendo para recibir el balazo, aqui la gente inventa y lo que hacen es no trabajar, no se porque la mayor parte de los Hondruenos se han acostumbrado a pedir, y no trabajar, como lo hacen las personas decentes, asi nunca saldremos de este hoyo, con Mel la vida era peor antes,no queremos comunismo, si quieren comunismo que lo ganen en las urnas no con un presidente liberal que se hace pasar por izquierda eso no es CORRECTO, a ganar con cualquiera de los dos izquierdistas que hay asi que si lo quieren voten por ellos dos
101
LEMPIRA
- 09-11-2009 - 01:20:53h
Este reportage facil dce leer y comprender desnuda nuestra miserable realidad, La impotencia y secuestro ke vivimos los hondurenos en manos de esta mafia golpista, este reportage esta fuera de cualkier linea idfeologica, como deben de ser las noticias, dicen las cosas tal y como son, esa familia estaba en una situacion critica antes de zelaya y se agudizo despues del golpe es una realidad inobjetable, como la interpreta el lector es punto aparte, pero decir aki, por muchos comentarista ke es culpa de chavez es una estupidez, nuestra crisis estructural tiene sus origenes mucho antes ke los abuelos de chavez nacieran, echarle la culpa a estados unidos es rayar en un discurso antiguo, decir ke zelaya es culpable es defender el golpe de estado, nuestros problemas tienen su origen en una estructura socioeconomica excluyente, donde un grupusculo de unas cuantas familias ricas y poderosas tienen al estado nacional como su guarida, desde donde sakean los recursos nacionales, ser burgues no es pecado, si su rikeza es originada honradamente, segun la filosofia liberal, pero en honduras es al revez, es una burguesia enkistada ciomo un cancer en el estado, ke no permite ke el pueblo recoja, ni las migajas ke ellos botan.
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