EP/AP - Manila - 15/11/2007
Una redada de agentes de la Policía y de la Inteligencia filipinas ha dejado tres muertos, incluido un supuesto miliciano musulmán, y ha resultado en la detención de varias personas en relación con el atentado del pasado martes en la sede del Parlamento y que costó la vida a cuatro personas, una de ellas el diputado Wahab Akbar.
La Policía asegura que el ataque fue un asesinato o una venganza porque Akbar era sospechoso de vínculos con milicianos del grupo Abu Sayyaf, supuestamente relacionado con Al Qaeda, y después apoyó varias incursiones del Ejército contra este grupo.
En el operativo llevado a cabo hoy en un barrio de Manila,
la Policía ha descubierto las matrículas de un vehículo y otras pruebas que relacionan a los hombres detenidos y fallecidos en la explosión del martes, según han informado las autoridades.
La Policía y los agentes de Inteligencia estaban intentando conseguir una orden de detención cuando fueron disparados por un supuesto miliciano de Abu Sayyaf, Pakir Said, ha informado el jefe de la Policía Metropolitana de Manila, Geary Barias.
Según Barias, los agentes respondieron al tiroteo, abatiendo así al sospechoso y a otras dos personas, entre ellas una mujer. Otros tres hombres que se encontraban dentro del inmueble registrado, situado a un kilómetro del Parlamento, se han rendido y han sido arrestados.
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