LUIS PABLO BEAUREGARD - Madrid - 02/10/2008
Jóvenes detenidos son conducidos por soldados del Ejército mexicano la noche del dos de octubre de 1968- AP
Los jóvenes se amontonan en la Plaza de las Tres Culturas, en el norte de la ciudad de México. Esperan a que comience a hablar el primero de los cuatro oradores programados para esa noche. Algunos se encuentran allí para protestar contra la ocupación de Ciudad Universitaria por parte del Ejército mexicano. Otros asisten imantados por esa fuerza que ha surgido en el Mayo Francés. Eran las 18.10 cuando una bengala surcó el cielo de ese dos de octubre de 1968. La atención sobre esa luz brillante en el cielo la rompió el sonido de un disparo, luego otro más. Comenzaba la noche más larga.
Tres de octubre. Soldados mexicanos conducen a un estudiante detenido tras la noche del dos de octubre. Muchos de los asistentes a la manifestación buscaron refugio en los apartamentos del bloque de viviendas que rodea la plaza. Gracias al cobijo que obtuvieron esa noche pueden contar su historia.- AP





Hoy se cumplen 40 años de aquel atardecer. Un aniversario doloroso por las jóvenes vidas que fueron truncadas en un mitin pacífico. Pero la fecha aún escuece porque aún tras la caída del PRI (Partido Revolucionario Institucional), que gobernó el país por más de 70 años, no se ha encontrado autor o responsable de esa matanza. La impunidad forma parte de esta conmemoración.
Faltaban 10 días para que México comenzara a vivir su sueño olímpico. La organización de los Juegos mantenía los ojos del mundo sobre el Distrito Federal, pero entre la juventud se despertaban inquietudes largamente acalladas. "No queremos olimpiadas, queremos revolución", llegó a oírse entre los 8.000 asistentes al mitin. El Gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz mantenía una política poco tolerante con los jóvenes de "ideas extravagantes" a los que acusaba de delitos rocambolescos como disolución social y ataques a las vías públicas.
Era una época en la que se escuchaba "de modo obsesivo" el rock de The Beatles y The Rolling Stones. Las canciones de protesta de Joan Baez y Pete Seeger eran recitadas. "Se leía el Boom con énfasis en García Márquez, Borges y Juan Carlos Onetti, además de José Revueltas", rememora el escritor Carlos Monsiváis.
"Llegué tarde, cuando ya no se podía entrar a la plaza", recuerda el autor vía telefónica. La señal que caía en el cielo era la orden que esperaban los integrantes de la Operación Galeana, para comenzar a accionar sus armas de fuego. Había francotiradores sobre los edificios -algunos de ellos de viviendas, otro, la sede de la Secretaría (ministerio) de Relaciones Exteriores- que comenzaron a abrir fuego sobre la muchedumbre despavorida.
"A estas alturas, no pensaba en otra cosa más que en salvar la vida", señala Raúl Álvarez Garín, uno de los líderes del movimiento, que se vieron acorralados por el plomo. Muchos de los disparos de esa noche fueron hechos desde el corazón de la multitud. Vestidos de paisano, los pistoleros del Batallón Olimpia -que se distinguían entre ellos con un guante blanco- reprimían el mitin. Esa madrugada llegaron a los hospitales muchos heridos con impactos en la espalda, las nalgas y las piernas. Les habían disparado mientras huían.
"Todo era confusión, el sentimiento del aplastamiento". Tanto para Monsiváis como para Álvarez Garín la noche derivó en un "delirante uso del teléfono" para encontrar a los amigos. Cerca de 2.500 jóvenes fueron detenidos esa noche y la mañana siguiente, cerca de un centenar de los arrestados formaba parte del CGH, los organizadores del mitin.
Cuarenta años después, no se sabe con exactitud el número de fallecidos de esa noche. "[Las cifras] se han dado de un modo que no se puede explicar. Había curiosos, simpatizantes y amas de casas, pero no líderes del movimiento" entre los muertos, indica. El baile de números no ayuda a cerrar las heridas. Las instancias oficiales cifraron en 33 las muertes ocurridas esa noche. Varios testimonios, sin embargo, señalaron que el Servicio Médico Forense recibió al menos 40 cuerpos. En un informe desclasificado hace once años, la embajada de Estados Unidos señaló que entre 150 y 200 personas perdieron la vida. Hasta la fecha sólo se han podido documentar 44 muertes. Organizaciones como Eureka!, que agrupa a los familiares de los desaparecidos han llegado a afirmar que el número de muertes asciende a 300.
El silencio incómodo que encierra la plaza de las tres culturas -situada al norte de la ciudad- obedece, en parte, a la impunidad de los crímenes a cuatro décadas de esa noche. Las ruinas de templos aztecas sobresalen flanqueadas por una iglesia del siglo XVII, el monasterio de Santiago Tlatelolco. Los altos bloques de viviendas unifamiliares se encargan de cerrar el cuadro. Hoy en día el centro de esa plaza luce un monumento que recuerda a los inocentes abatidos.
"No hay duda de que los derrotados de esa noche fueron los golpeados, los detenidos, los muertos. Los que creyeron en la democracia y en los derechos civiles", dice Monsiváis. Y agrega, "pero el derrotado mayor ha sido el autoritarismo del PRI (Partido Revolucionario Institucional)".
Gustavo Díaz Ordaz tardó en quebrar el mutis sobre la actuación de su gobierno en aquel entonces. En 1977, como embajador de México en España, defendió acaloradamente sus acciones. "De lo que estoy más orgulloso de mi seis años de Gobierno, es del año 1968, porque me permitió servir y salvar al país", dijo el ex presidente en unas célebres declaraciones. "Con algo más que horas de trabajo burocrático, poniendo vida, integridad física, la vida de mi familia, mi honor y el paso de mi nombre a la Historia. Todo se puso en la balanza, afortunadamente salimos adelante. Y si no fuera por eso usted no tendría la oportunidad -muchachito- de estar aquí preguntando" concluyó.
En México se reconoce que "no hay mucho que hacer" con los responsables de la matanza. La muerte en marzo de 2007 de Luis Gutiérrez Oropeza, a la sazón jefe del Estado Mayor Presidencial, y uno de los oficiales que dieron la orden de abrir fuego, esfuma las posibilidades de sentar a alguna autoridad en el banquillo.
Toda la presión -y la impotencia- provocada por los hechos de Tlatelolco alcanzan ahora a Luis Echeverría Álvarez. El ministro del Interior durante el Gobierno de Díaz Ordaz y ex presidente de la República es el centro de todas las asociaciones civiles y organizaciones de familiares de desaparecidos. Durante su mandato, un grupo paramilitar conocido como Los Halcones reprimieron a grupos juveniles en junio de 1971.
En 2001 el Gobierno de Vicente Fox creó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado con el objetivo de esclarecer la autoría de los asesinatos. El esfuerzo se sumó a uno de los repetidos fracasos de la autodenominada administración del cambio. El informe final de la Fiscalía, presentado antes de la salida del mandatario del conservador PAN fue un fiasco. No contó con el respaldo gubernamental y fue desacreditado por los propios autores, que denunciaron cambios en los textos.
"Fox no se enteró del 68 y le han de estar informando sobre la existencia de Miguel Hidalgo y Costilla (padre del México independiente)", ironiza Monsiváis.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
Página 1 de 7
35
andres
- 03-10-2008 - 04:04:12h
Es 68 mexicano ejemplifica como ningún otro lo que fue el autoritarismo del PRI, es un episodio de rebeldía aplastada por las botas militares que seguiemos recordando quienes aún no nacíamos en ese año y seguimos exigiendo castigo a los responsables de tantas muertes y represión. Lamentablemente el gobierno de Fox traiciónó la esperanza de un cambio, rechazó castigar a los culpables y negoció con los residuos del pri para no encarelarar a Luis Echeverría. Calderón es incapaz de tocar ese expediente, su gobierno es tan frágil, sostenido por la corrupción infinita que ha olvidado el 68. Así sucede con la derecha en todo el mundo, no quiere que se toque ese pasado que los incomoda. Una verguenza.
34
MARIA DE LOURDES
- 03-10-2008 - 00:02:15h
Me parece lamentable que 40 años después, leamos comentarios que responsabilizan a la izquierda de tan crueles acontecimientos. Una sugerencia Ricardo, lee, por favor lee. Por los documentos desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, nos enteramos de quienes fieron agentes de la CIA; también es interesante ingreses a una buena hemeroteca -salvo que también las clasifiques-, y leas cual fue el papel de la ultraderecha en México, pero sobre todo te enteres del terrible -permitaseme el calificativo- síndrome anticomunista que aún hoy pervive en muchos ciudadanos y como fue fabricado por la CIA en todo nuestro orbe.
33
Desde México
- 02-10-2008 - 23:19:43h
Nadie ha sido juzgado y nadie lo sera. En México nunca pasa nada, gobiernan los que tienen el dinero y tienen el pais destrozado. México no tiene futuro.
32
Raymundo Gómez Monterrubio
- 02-10-2008 - 23:13:22h
Este crimen impune permanecerá siempre en la conciencia de la nación. La sangre de los jovenes asesinados no se perdió del todo, nos abrió a la mayoría los ojos, y a pesar de la negación oficial, el país es otro a partir de ese hecho terrible, han pasado 40 años y aún no llega el verdadero fruto que esa sangre derramada merece. Lo realmente triste es que haya gente que hable de mitologías, que se crea cronstructora facilona de democracias y que no entienda que las pocas libertades que ahora tenemos vienen en gran parte de ese ominoso acontecimiento.
31
ubaldo garcia-cantu
- 02-10-2008 - 22:56:07h
Definitivamente fue y sigue siendo un hecho lamentable, pero.......habia que detener el comunismo ! el de Castro, que estaba esparciendo por todo Latinoamerica con su "ministro de relaciones exteriores" Ernesto "che" Guevara, todos "esos" que participaron en el Tlatelolco eran y SON comunistas y, solo buscaban hueso, por ahi hay "ilusos" que dicen que buscaban un cambio........para que ?, en principio no existia una propuesta, solo eran porros y fosiles universitarios (UNAM), al final el gobierno de Diaz Ordaz, con Echeverria como ministro del interior les dio de garrotazos y para acallar a todos los cobardes que se quedaron en "SUS" trincheras (porque enviaron al frente a una bola de pendejos) se les dieron puestos politicos en el PRI, otros se "volvieron" (?) catedraticos, gobernadores, embajadores/ministros y "otros" se dedicaron a proteger (mas tarde) a los exiliados chilenos, que llegaron en bandada cuando el Generalisimo Augusto Pinochet Ugarte saco del poder a ese otro comunista de mierda llamado salvador allende (con minusculas) que estaba hundiendo a Chile, han pasado 40 años (yo, solo tengo 46) y todos "esos" ahora son martires de la historia moderna del mismo mexico de siempre, o...........acaso sirvio de algo la ESTUPIDA revolucion de huarachudos de 1910 ?, dejemos de pamplinas y mamarrachadas tercermundistas ! aplaudo a Diaz Ordaz por la decision tomada y, tambien aplaudo al Generalisimo Pinochet, al igual que al Generalisimo francisco Franco..........la democracia se defiende a culatazos..................! si queremos la paz hay que prepararse para la guerra......................aun y cuando esta sea interna. viva Mexico, viva Chile y viva la madre patria ESPAÑA ! ubaldo
Página 1 de 7
Un novio solidario
Veloz y espectacular tercer encierro de Sanfermines