ELPAIS.com 08/08/2007
Nuevos pómulos, nuevo mentón, cirugía de los ojos. Juan Carlos Ramírez Abadía, uno de los narcotraficantes colombianos más buscados por EE UU, detenido por fin ayer en Brasil, transformó su rostro a golpe de operaciones para evitar su captura. No le sirvió de nada. El traficante, un tipo culto, deportista y sanguinario por quien las autoridades de Washington pedían 3,6 millones de euros fue capturado finalmente en Sao Paulo. Las fotografías muestran la transformación de la cara de El Chupeta: a la izquierda, la imagen difundida en su día por la policía; a la derecha, la foto tras su captura.
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