DANIEL BORASTEROS - Madrid - 12/11/2008
A finales de 2006, en octubre, Orson viajaba en un autobús de línea, en el norte de España, pensando en sus cosas. A su aire, dice, y "sin un chavo en el bolsillo". A través del cristal vio cómo un hombre apuñalaba a una mujer en el suelo, apretándola contra la acera. Se bajó del transporte colectivo, rápido, "instintivamente", e interpuso su cuerpo entre el torso de la víctima y la navaja del agresor. "Me salió así", recuerda, "sin pensar". El verdugo, ex marido de la señora que yacía en la calle, salió corriendo ahuyentado por aquel hombre que se le había caído encima. Orson, con un tobillo quebrado y con la sensación del deber cumplido, también se escabulló. Escapó antes de que llegase la policía. Sólo llevaba dos meses en España. No tenía papeles. No quería líos.
"Un premio por héroe", pensó, y su historia se contó en los medios locales
Interpuso su cuerpo entre la víctima y la navaja del agresor
Pero los tuvo. Le localizaron. Primero una reportera local, que fue preguntando de bar en bar por la identidad del héroe anónimo. Después, el juez y los abogados de la agredida -con la que aún mantiene frecuente contacto telefónico "para contarnos las penas mutuamente"- le pidieron que testificase. "Pero yo tengo un problemita y me voy a tener que marchar de acá", objetó él, en referencia a su estatus administrativo. No había tal problema. Dado lo excepcional del caso, le otorgaron una tarjeta de residencia temporal. "¡Un premio por héroe!", pensó, y su pensamiento repicó en la portada de varios diarios locales y en la primera plana de uno de los principales periódicos de su país, allá en América Latina.
En realidad, ese permiso no le permitía trabajar y expiró el pasado mes de junio, casi coincidiendo con la sentencia final condenatoria al apuñalador. "Le cayeron 15 años, creo", resopla en un bar de Legazpi Orson, que frisa la cuarentena, y que en realidad no se llama Orson. Tiene miedo de que, al ser reconocido, le echen del trabajo. Su manera de narrar es precisa, irónica y apenada. Junto a él, apenas puede acomodarse su mujer, embarazada de nueve meses. Hoy y desde el lunes (3), ya tiene una hija "aún apátrida" (aunque existen posibilidades de que obtenga el pasaporte español), un trabajo temporal como fontanero sin contrato y una tarjeta de residencia caducada que nadie quiere renovarle y que no le sirve "ni para convalidar el permiso de conducción que ya pagué porque comencé los trámites antes".
"Me dicen que tenía que haber encontrado trabajo durante este tiempo", relata Orson. "¡Pero si ya encontré mil veces trabajo e hice colas y colas en las oficinas aquéllas de la calle del General Pardiñas para resolver el asunto!", se lamenta ahora con una mueca que refleja lo cómico y, a la vez, trágico del asunto. "Soy como un profesor Neira, pero en pobre", se ríe con cierta amargura.
Fue hasta cuatro veces a tratar de regularizar su situación. Aguardó durante eternas esperas -"algunas de más de cinco horas"- y cambios inesperados de ventanilla. "Sí, usted puede trabajar. Ya le estábamos esperando desde hace tiempo", imita la voz de un funcionario. "¿Pero quién le ha dicho a usted que con esto puede trabajar?", pone el tono grave de otro funcionario contradiciendo al primero. Entremedias de ese peregrinar por distintos niveles de la Administración, se mudó a Madrid, y llegó su esposa. Tuvo varios trabajos, pero siempre tratando de regularizar su situación. Sin acomodarse a la vida clandestina. Incluso sus empresas se prestaron a brindarle un contrato de trabajo para obtener el permiso definitivo. Pero siempre chocaba contra "alguna burocracia nueva con la que no contaba".
Entre el fardo de documentos que le acompaña mientras toma un café con leche, hay una prueba documental de que cotizó a la Seguridad Social durante casi un mes. Además de resguardos y fotocopias de cartas de súplica y números de espera en todo el triángulo de la burocracia inmigrante: "De Aluche al centro y pasando por el ministerio", describe con su particular sentido del humor.
"Tendremos que irnos de España, no hay remedio", sentencia mientras mueve la cabeza hacia los lados. Su mujer es centroamericana y seguramente marcharán a su país. "Allí me lo tienen que poner más fácil, porque al menos tengo una hija que va a tener esa nacionalidad". Cuesta ubicar a Orson y su mujer en un espacio geográfico. Primero se establecieron en su país, donde él fue jefe de intendencia de una fábrica. Después marchó a Miami. Allí comenzó de barrendero y acabó como encargado, asegura. Pero también se acabaron los documentos. Por eso llegó a España, solo, recomendado por unos amigos. Entonces se topó con aquel hombre que intentaba matar a su mujer. Se convirtió en un héroe, pero con fecha de caducidad.
¿Qué es esto?Compartir:
Puedes utilizar el teclado:
Texto
- 12-11-2008Página 1 de 4
16
AES - Barcelona - España
- 13-11-2008 - 00:09:37h
Simplifiquemos;o este señor está mal asesorado,o tiene algún otro detalle mas a sumar que no se cuenta en la historia.Tengo un empleado marroquí,exáctamente en la misma situación,y tiene hoy su residencia por arraigo,su permiso de trabajo,y demás.Y no es el primero al cual le solucionamos un problema de estos,siempre legalmente,con Extranjería y un buen abogado.He ido personalmente varias veces a hacer cola a las cinco de la mañana con esta gente y escuchado infinidad de medias historias,mentiras completas,planteos absurdos e intentos de engañar a los empleados en las largas esperas.Uno típico es no presentarse a las citas,intentar colar documentación falsa,etc.Muchas de estas personas pasan de las reglas,y esperan que su mera condición de sin papeles les haga salvar las leyes.Son una minoría,pero tampoco son pocos.
15
al loro
- 12-11-2008 - 23:40:24h
y digo yo ,que porque´no lo regularizan y ya se quedan definitivamente en nuestro querido pais ,,seguo que si el ex marido de la mujer lo hubiera matado ,ahora mismo su mujer y la niña ya serian españolas ,pero,, espero que todo se solucione ,,me alegraria
14
julian
- 12-11-2008 - 20:32:16h
Que hace telecinco que no lo invita a la noria,quizás así le dieran los papeles a este héroe anónimo y de paso se ganara un dinerillo que buena falta le hará.animo que la plebe estamos contigo.
13
Juana Perez
- 12-11-2008 - 18:02:21h
mi comentario es para dejar de manfiesto la democracia y libertad de este periodico, he enviado hoy dos comenarios en desacuerdo con este articulo y directamente no lo han puesto.Advierto que ninguno de mis dos comentarios, nsultaba o hablaba mal de nadie, solo que no me parecía que esa historia se sustenta, pero por lo visto no se admite ningúnn comentario que no esté de acuerdo con el artículo. Pues nada, viva la libertad de expresión. Qué pena, parece mentira como manipula el periódico aceptando y publicando solo los comentarios que están de acuerdo con la historia que ellos publican.
12
nagiz
- 12-11-2008 - 17:02:49h
señgres socialistas si os queda dignidad retomar este problema y lo mismo digo para la justicia cada dia es mas dificil creer en vosotros por estas pequeñeces que tanto dicen
Página 1 de 4