El local de una empresa de parquímetros carece de licencia

Por allí pasan los trabajadores que cada día salen a poner multas. También se almacena el material para reparar los parquímetros. Es una oficina taller en Arganzuela donde vigilan a los conductores madrileños para que no aparquen donde no deben. Pero, en este caso, es el vigilante el que no tiene licencia.
Así lo dice un acta de la sección de Disciplina Urbanística del distrito de Arganzuela y lo confirmó también una portavoz municipal. No debería estar abierto, pero sigue funcionando. La oficina, una de las seis desde donde se controla el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), pertenece a Sufi Hixienes, concesionaria de una de las seis zonas de control en las que está dividido el mapa de parquímetros de Madrid. Una portavoz de la empresa (filial de Sacyr Vallehermoso) aseguró que sí disponen de licencia desde el 16 de marzo, pero no la remitió a este periódico. El PSOE llevará el asunto al pleno del distrito de Arganzuela de mayo.
Hace casi un año, el Ayuntamiento ordenó el cese "inmediato" de la actividad en la oficina, que está en el número 53 de la calle de Peñuelas. La empresa recurrió sin éxito. Después la Policía Municipal constató la falta de licencia y se ordenó el precinto para el 16 de marzo. Pero la semana pasada seguía funcionando. Desde el Ayuntamiento explican que es porque se ha abierto un nuevo periodo de alegaciones para que la empresa ponga en regla sus papeles.
La concesionaria, formada por la unión de las empresas Sufi e Hixienes, empezó su andadura bajo sospecha en 2006. Hixienes pertenece a un ex diputado gallego del PP, amigo del concejal de Seguridad, Pedro Calvo, máximo responsable de los parquímetros en Madrid. La firma no tenía experiencia previa en el negocio de los estacionamientos, pero se quedó con parte del servicio.
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