"Me pegó un puñetazo en el vientre y me hizo abortar"
La fiscal que acusa a Ioan Clamparu, Cabeza de Cerdo, de cuatro delitos de prostitución, un quinto de prostitución de menores, y otro por promover un aborto ilegal, elevó ayer dos años -hasta los 30- su petición de cárcel. El aumento de la petición se produjo después de que en la segunda jornada del juicio se leyeran las declaraciones por escrito de tres testigos protegidas que se encuentran en paradero desconocido y no acudieron a la Audiencia Provincial de Madrid.
En uno de los escritos, una mujer que se prostituía contra su voluntad en la Casa de Campo en el año 2000 aseguraba que se vio forzada a abortar, igual que la menor identificada como Andrea que testificó el primer día. "Me pegó un puñetazo en el vientre y comencé a sangrar, y de ahí me llevaron a una clínica a abortar", recogía el texto. Posteriormente, un perito confirmó que en la exploración de las mujeres detectó varios abortos.
La jornada arrancó con el testimonio de uno de los agentes responsables de la operación que acabó con la detención del considerado capo de la prostitución europea. El policía narró el momento en que identificó en la Casa de Campo a Andrea, de 17 años, mientras estaba prostituyéndose para la red de Clamparu. "No dudó ni un minuto en subir al coche", dijo sobre la menor, a la que asegura que vio "aterrada".


























































