17/03/2008
Los resultados del 9-M ofrecen una oportunidad para que la política vasca salga del círculo vicioso en que se encuentra desde los tiempos de Lizarra. El PSE ha tenido más votos que el tripartito que encabeza Ibarretxe, y los partidos que se oponen al plan del lehendakari tienen 20 puntos porcentuales más que los que lo apoyan. Aunque sean datos que pueden modificarse en el futuro, desmienten la pretensión del nacionalismo de representar a todos los vascos o a una mayoría definitiva, base a su vez de los planteamientos soberanistas del lehendakari.
El veredicto del 9-M reproduce (aumentado) el de las autonómicas de 2005, planteadas por Ibarretxe como un plebiscito y en las que la coalición PNV-EA que encabezaba perdió 140.000 votos. Ahora pierde casi 150.000, pero en vez de irse mayoritariamente a la abstención (que suele ser la estación intermedia antes de cambiar de destino) recalan en buena medida en el PSE. Cuando eso ocurre, se plantea si el partido que los recibe debe adaptar su política a la influencia de los nuevos votantes o mantener aquella por la que ha sido votado por ellos. En la situación actual, si el PSE hiciera una política más nacionalista, aceptando parte del planteamiento soberanista, sólo conseguiría la radicalización del genuino nacionalismo. Hay ejemplos de esto.
La partida decisiva está por jugarse. Tras algunas vacilaciones iniciales, los sectores más realistas del PNV parecen haber comprendido que la hoja de ruta de Ibarretxe les lleva a un callejón; sencillamente, porque no hay una mayoría independentista, por lo que seguir por esa vía puede llevarles a perder el poder; y que Arzalluz haya recomendado endurecer posiciones les habrá alertado seguramente de los peligros de hacerle caso.
De los resultados de las tres últimas elecciones (2005, 2007, 2008) parece deducirse que un punto de acuerdo posible entre los principales partidos vascos sería la aceptación de una reforma del Estatuto en el marco constitucional. Urkullu dijo de entrada que tal limitación le parecía un mal punto de partida, pero el sábado, en la asamblea de su partido, esquivó cualquier referencia a la consulta de Ibarretxe y en cambio habló de evitar "frentismos y políticas de confrontación". Algo que hoy por hoy sólo garantiza un consenso autonómico dentro de la legalidad.
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Alvaro Morera Felipe
( http://elguanche.net )
- 17-03-2008 - 20:58:38h
Es la hora de la independencia de las naciones sin estado en el contexto euopeo. España es quien tiene que aprovechar la oportunidad de resolver el conflicto vasco. Respecto a Canarias, es un caso claro de descolonización dentro del marco de la ONU. En Canarias se está tomando conciencia incluso en la prensa como el periódico El Día cuyos deditoriales proponen la descolonización y soberanía y ha publicado íntegro el Anteproyecto de Constitución de la República Federal Canaria, redactado por un grupo de constitucionalistas y firmado por Antonio Cubillo.
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Para el Sr. Cubillo
- 17-03-2008 - 20:25:45h
Antonio Cubillo lo has bordado.... bravo... las Repúblicas de Euskal Herria, Galitzia, Cataluña y Canarias... y ya puestos la de Utrera... si señor un mensaje para enmarcar... Bravo... me descubro ante tí....
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Antonio Cubillo Ferreira
- 17-03-2008 - 20:15:31h
La monarquía española y sus gobiernos siguen estando fuera de la historia. Europa va hacia la independencia de los Pueblos y Etnias y en Madrid no se enteran, como pasó cuando en el s. 19 se independizaron las colonias de America. España tiene además colonias en Africa como las Canarias y los enclaves en Marruecos y quieren seguir manteniendolos. sigan el ejemplo de la monarquía inglesa, a lo mejor están tiempo de salvar el honor. Reconozcan que un día estará en las N.U. las Repúblicas de Euskalerria, Galitzia y Catalaunya, y la República Federal de Canarias.
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Ramon G. Galiano
- 17-03-2008 - 20:14:06h
Creo que los preocupa es el trabajo, la falta de viviendas.....Los políticos viven en otro mondo.
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Miguel Sancho Ortun
- 17-03-2008 - 19:49:56h
Jugar con el termino democracia y derecho a decidir mirado de forma simplista, la respuesta seria que sí, que tienen razon. Pero eso no es realismo. Seamos serios y pacientes que el tiempo dara la mejor respuesta ante la ansiedad. Lo más importante es resolver los problemas reales del pueblo trabajador que vive de un salario y que lucha por su bienestar y el de los suyos
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