Martes, 24/11/2009

ELPAÍS.COM Opinión

 

EDITORIAL

Grecia como síntoma

Los errores y excesos policiales deben ser un acicate para reforzar el Estado de derecho

15/12/2008

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteMuy interesante 305 votos

Los sucesos vividos en las principales ciudades griegas a raíz de la muerte de un joven de 15 años a manos de la policía demandan explicación, pero en ningún caso justificación. A la espera de que la investigación judicial esclarezca los hechos, sólo cabe insistir en que la preocupación por la seguridad generalizada a raíz de los atentados terroristas de los últimos años debe conducir, no a una relajación, sino a un reforzamiento de las garantías con las que deben actuar los agentes policiales. Su trabajo es hoy más necesario que nunca y, por ello, tiene que ser más escrupuloso que nunca. La desconfianza de los ciudadanos hacia las fuerzas de seguridad, o la revuelta contra ellas, como ocurre en Grecia, es una de las peores situaciones imaginables desde el punto de vista del objetivo que se persigue, la seguridad.

Los sucesos de Grecia no han sido los únicos. Aunque en cada caso por diferentes motivos, el Reino Unido vivió una auténtica conmoción a raíz del caso Menezes, el joven brasileño confundido con un terrorista y tiroteado por la policía poco después de los atentados de Londres; también Italia conoció un episodio similar con ocasión de la muerte de un manifestante antiglobalización en Génova. Con resultados menos dramáticos, Francia ha sido recientemente testigo de los abusos contra un corresponsal del diario Libération y el Reino Unido, del maltrato a un diputado tory. A esta lista habría que añadir los diversos episodios en los que se ha visto envuelta la policía autonómica catalana e, incluso, algunos casos pendientes de resolver por la justicia española, como las lesiones del etarra Igor Portu -uno de los presuntos responsables del atentado de Barajas- producidas en el momento de su detención en Arrasate.

La respuesta de algunos manifestantes radicales griegos debe ser condenada: la muerte de Alexis exige esclarecimiento y, en su caso, sentencia judicial, no una extensión del vandalismo a otras ciudades dentro y fuera de Grecia, como ha sido el caso de los recientes disturbios en Madrid y Barcelona. Los errores policiales, por graves que hayan podido resultar en ocasiones, no pueden ser una coartada para desacreditar la imprescindible y responsable labor de las fuerzas de seguridad en los Estados democráticos ni, menos aún, para la violencia callejera, sino un argumento para reforzar el funcionamiento del Estado de derecho y sus mecanismos de control. Ésa es la principal lección que cabe extraer de los sucesos que ha vivido Grecia, los primeros que se producen en el nuevo contexto social tras la crisis que afecta a la economía mundial.

Las dificultades sociales que sin duda se avecinan no pueden sorprender a los Gobiernos ni a los responsables de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Es preciso que las policías democráticas se preparen para reafirmar su condición, para minimizar los riesgos de error, de manera que sigan siendo vistas y apreciadas como lo han sido hasta ahora.

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteMuy interesante 305 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Comentarios - 20

Página 1 de 4

  • 20

    alguien de españa viviendo en atenas - 15-12-2008 - 21:07:55h

    lo de grecia no tiene nada ver con terrorismo ni nada por el estilo, se estan escribiendo muchos articulos erroneos, tambien he leido que solo se mueven anarquistas, eso es mentira, toda grecia esta reinvindicando algo que hace mucho tiempo necesitaban reivindicar, y lo de alexis ha sido la gota que ha colmado el vaso.

  • 19

    Panagiotis - 15-12-2008 - 19:02:40h

    Lo que escribe en su editorial es una opinion de los que quieren una Europa castillo, contra los "diferentes", o sea los inmigrantes, los homosexuales y los que piensan un mundo diferente. Es la Europa que se interesa más de las empresas y su capital y menos de los derechos humanos, de la protección social. Es la Europa que quiere que los trabajadores trabajen 65 horas (!!!) por semana. La luchas de tantos años, la sangre, las rebeliones en los siglos 19 y 20 para ganar estos derechos básicos que hasta ahora tenemos, no les interesan. ¿Y nosotros tenemos que callar? ¿Que tiene que ver Al Qaeda, ETA, los ataques a los dos torres en EE.UU.? En Grecia pasó una cosa muy diferente. Y que para alguien la entienda tiene que estudiar su historia reciente. No es esto que veeis en la televisión. Es una reacción contra la situación politica y economica en la que está Grecia. Hay manifestaciones pacíficas en muchas ciudades de Grecia. De eso muy pocas cosas se han escrito. ¿Por qué? Tenemos que luchar por una Europa de los derechos humanos. La seguridad no la ofrece la policia. La ofrece la politica que es correcta, la que respeta a los derechos de los ciudadanos. Gracias

  • 18

    Ciro2 - 15-12-2008 - 18:25:23h

    Pon a los alboratodores una reivindicación territorial en la solapa y voilà: terrorismo callejero.

  • 17

    Antonio Obrador - 15-12-2008 - 18:21:40h

    Creo que la prensa debería hacer un seguimiento exaustivo sobre los 7 detenidos en Madrid el miércoles pasado. Fueron incomunicados durante 48 horas, ¿se les aplicó la ley antiterrorista?, en este momento están en la carcel. Excesivo ¡no! Jóvenes sin antecedentes penales, sin lesiones a otros personas ...

  • 16

    Miquel - 15-12-2008 - 18:11:59h

    A vuestro afán por crear una amalgama entre pacifistas (defensores del orden democrático) y violentos (anarquistas- antisistema) sólo le faltava la guindilla del terrorismo internacional y la correspondencia con los "violentos" de aqui. Que poca delicadeza!! En ningún momento se cuestiona el hecho que ambas posturas puedan convivir según el pragmátismo de la acción. Por matizar esta postura, según una encuesta del periódico Kathimerini, el 68 % de las personas interrogadas se consideran descontentas con el gobierno, y el 60 % hablan de una revuelta social más que de disturbios fomentados por una minoría violenta. Lo mínimo sería tener en cuenta el hecho de que el assesinato del jóven sucedió pocos días antes de una huelga general, y de que forma la indignación dialoga y se manifiesta en múltiples formas.

Página 1 de 4

Última hora

 
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)