Lunes, 23/11/2009

ELPAÍS.COM Opinión

 

TRIBUNA: ELENA VALENCIANO

Niñas: el aborto 'no' es un asesinato

ELENA VALENCIANO 04/11/2009

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 1 votos

Prefiero empezar afirmando que comprendo muy bien la inquietud de algunas personas a la hora de abordar, a veces con poca información, una reflexión, una opinión o -lo más importante y general- un sentimiento sobre la interrupción voluntaria del embarazo en el caso de las adolescentes.

La noticia en otros webs

El límite de lo que es legal, y por tanto aceptado, se establece en el Parlamento

El porcentaje de menores de 18 que abortan no alcanza ni al 5% del total

Pocos saben que España es uno de los países con la edad de consentimiento sexual (recogida en el Código Penal) más baja del mundo: 13 años. El inicio en las relaciones sexuales de nuestros adolescentes se produce, según la estadística, a los 16 años, pero los últimos estudios especializados aseguran que conviene estar prevenidos a partir de los 13 o 14, tanto en el caso de los chicos como en el de las chicas (3ª Encuesta sobre sexualidad y anticoncepción de la juventud española-2008. Equipo Daphne en colaboración con Bayer Schering Pharma).

A pesar de que España es uno de los países europeos donde más se utiliza el preservativo (el 60% de los jóvenes), casi el 30% de los chicos reconocen que no siempre lo usan, elevando así la exposición al riesgo.

Los datos nos muestran que, en los últimos años, han aumentado tanto los embarazos como los abortos en mujeres adolescentes (de 1997 a 2007, la tasa de abortos en adolescentes se ha duplicado, según el informe sobre interrupción voluntaria del embarazo del Ministerio de Sanidad-España 2007).

Aunque muchos padres y madres prefieren pensar que sus hijas no están incluidas en todas estas estadísticas, lo cierto es que muchas chicas de 15, 16 y 17 años mantienen relaciones sexuales y, por tanto, pueden encontrarse con una situación no deseada y, generalmente, traumática a esa edad: un embarazo.

El objetivo de la sociedad adulta, de los poderes públicos, del sistema educativo y, sobre todo, de los padres y madres, debe ser evitarlo. Para ello, existen muchas fórmulas y medios; el fundamental es el diálogo, la conversación sin prejuicios, la información y la existencia de un espacio de confianza y respeto con las adolescentes. Todas esas herramientas son siempre mejorables pero, cuando todo falla y las chicas deciden no seguir adelante, no existe mejor solución que acudir al sistema sanitario, seguro y solvente.

En la mayor parte de los casos, las menores que se someten a una interrupción voluntaria del embarazo suelen hablarlo con sus padres (sobre todo con sus madres). Según los datos oficiales, el porcentaje de jóvenes menores de 18 años que abortan no alcanza ni el 5% del total, y la inmensa mayoría va acompañada de sus padres. (En 2007 interrumpieron su embarazo 14.807 mujeres de entre 15y 19 años. Las menores de 15 que acudieron a una interrupción voluntaria del embarazo fueron 500).

En un momento así, lo que las niñas buscan -y necesitan- es apoyo y cariño. Lo mejor para ellas, sin duda, es encontrarlo en su familia. Pero, desgraciadamente, no siempre es posible... Existe un reducido número que jamás lo dirá en casa por distintos -y, muchas veces, poderosos- motivos. Para esas jóvenes, las que se encuentran más solas y son más vulnerables, está pensada la medida que reforma la Ley de Autonomía del Paciente, resolviendo que no sea determinante el acuerdo paterno.

Si no es así, ¿qué alternativa tenemos?, ¿es, acaso, razonable mantener que las chicas no tengan capacidad para decidir abortar y sí para decidir ser madres -sin consultarlo, tampoco-? ¿Es preferible que por miedo, o por falta de recursos a su alcance, se vean abocadas a proseguir un embarazo que no desean? ¿O las dejamos, solas, buscar una salida clandestina para interrumpir la gestación?

Tampoco es una buena opción lanzar mensajes tan dramáticos como hipócritas ("La barriga es una zona libre de pena de muerte" o "Mamá, no me mates") que pretenden cargar sobre la conciencia de niñas y mujeres, la idea de que el aborto es un asesinato. No es verdad. Es tan sólo la verdad de los que consideran que hay vida en el mismo momento de la fecundación y anteponen el derecho del embrión al derecho de la madre, o que profesan una determinada fe o religión o filosofía. Pero la interrupción voluntaria del embarazo, según la legislación española actual, así como en la reforma propuesta (y la europea comparada, por cierto), no es un asesinato.

Las personas que, por su propia conciencia, rechazan el aborto son perfectamente respetables, tanto como quienes lo defendemos. Pero el límite de lo que es legal y, por lo tanto, aceptado por la sociedad, se establece en el Parlamento, residencia de la soberanía popular. La ley que ahora comienza su tramitación en las Cortes no obliga a nadie a abortar, ni a ocultar a los progenitores un embarazo o un aborto. Pretende, sencilla y rigurosamente, mejorar la protección y las garantías para las mujeres y los/las profesionales, adaptar la norma a la realidad española y acabar con algún supuesto que ha dado lugar a verdaderos abusos.

Imaginemos que una chica de 16 años se queda embarazada sin haberlo querido y que, tras pensarlo, decide abortar en los plazos y supuestos que establece la ley, ¿no es cruel que, además, tenga que cargar con la fe o las creencias de otros, con la presión exagerada de aquellos que siempre han negado a las mujeres la posibilidad de elegir? Porque de eso se trata: de que las niñas y las adolescentes reciban una educación, una atención y un mensaje de toda la sociedad que rompa con siglos de miedo y dependencia y, a cambio, les ofrezcamos seguridad y autonomía, los mejores instrumentos para la responsabilidad y para la libertad.

Elena Valenciano es diputada socialista y presidenta de la Fundación Mujeres.

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 1 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Comentarios - 158

Página 1 de 32

  • 158

    El Adri - 05-11-2009 - 08:11:36h

    El aborto no es un asesinato, pero no se les puede quitar a los padres el derecho a tener voz en el asunto y poder aconsejar, por muy mal que se lleven en ese momento con sus hijos. Además ¿no podría ser que esta ley incite a "olvidar" el preservativo en el cajón?

  • 157

    marta g - 05-11-2009 - 02:02:22h

    Muchas gracias por un artículo tan sensato y equilibrado sobre la REALIDAD ESPAÑOLA que parece que molesta a tantos. Soy madre feliz, tuve que abortar cuando era joven y lo tuve que hacer sola, buscándome la vida para conseguir el dinero. No me gustaría que NADIE nunca más TUVIERA QUE ESTAR EN MI LUGAR. Hay muchas maneras de mantener la dignidad de nuestra juventud. Gracias.

  • 156

    Efraim - 05-11-2009 - 00:29:06h

    Y con lo que tampoco estoy de acuerdo Chisco, es con lo que afirmas de que a veces el aborto es un acto de legitima defensa de la madre o de piedad hacia el nonato, ya que considero que es lo contrario, un acto o intervención que elimina la vida de su hijo arrancandolo violentamente de su seno, con el que no solo no se defiende la mujer, sino que es una agresión para su cuerpo , su condición de madre y su integridad , que puede tener graves secuelas fisicas y psiquicas. Y desde luego que no veo piedad alguna en matar a un hijo en gestación, cuando ya esta formado como ser humano. Lo que suele haber es inconciencia y desconocimiento de lo que supone un aborto. La mayoría si vieran imágenes de lo que es un aborto desistirían en su empeño. Y si recibieran todo el apoyo y las ayudas y derechos por maternidad, muchas más tendrian el hijo. El progreso esta en apoyar y proteger la vida humana tanto antes como después de nacer. No en que un supuesto Estado de Derecho legalice y financie la matanza de los seres humanos no nacidos, ya que eso no es progreso ni libertad, es deshumanización, barbarie, inconsciencia, eliminar el derecho a vivir de los nonatos y legalizar la matanza de los inocentes. Todos tenemos derecho a vivir tanto los que hemos nacido ya como los que van a nacer.

  • 155

    eso@eso - 05-11-2009 - 00:19:16h

    Es que nos van a terminar obligando a abortar!!

  • 154

    Efraim - 05-11-2009 - 00:17:02h

    Gracias Chisco por tu consideración. Ahora te diré, no se cuantos de los que defienden la vida humana, o de los que nos manifestamos, estarán por la pena de muerte para los terroristas, pero no creo que muchos, más bien creo que un sector radical minoritario, aunque es otro tema. Pero no comparto tampoco tu comparación con la guerra, ya que yo también me movilice contra la guerra, y no creo que haya veces que no quede más remedio que invadir otros paises para defender una causa justa, por que vulnera el derecho internacional, ni la ocupación de Irak ni la de Afganistan por ejemplo estan justificadas por esta razón, aunque digan que es por una justa causa, y por que al final producen tambien una matanza de inocentes bajo las bombas. La legalización del aborto es otra guerra que atenta en este caso contra la vida del no nacido, y que producirá igualmente otra matanza de inocentes. A veces la barbarie se esconde tras una justa causa, una ideologia de progreso, libertad...

Página 1 de 32

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
01:22 Verdasco pierde una oportunidad única
01:14 Morales hace campaña en el feudo de la oposición autonomista
01:05 ERLICH
01:01 Mueren once personas en México en una nueva jornada de violencia
00:48 RAMÓN
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)